FABRIZZIO GONZALES

DRINA ERGUETA

TEXTURA VIOLETA

01/02/2022

La figura de Richard Choque es en Bolivia el rostro visible, seguramente uno de los más feos, de la violencia hacia las mujeres. Ha convulsionado a la sociedad por la magnitud de su crueldad, pero sólo es la punta del iceberg de una violencia que se pasea campante por calles, casas, transporte público e instituciones gracias a un sistema que le sostiene y le respalda.

HERNÁN TERRAZAS E.

VUELTA

01/02/2022

En poco más de una semana, tres hechos marcaron de manera terrible el complejo momento ético por el que atraviesa el país. No es que antes, en otras épocas, no hayan existido razones para sentir rabia o vergüenza, pero a veces las cosas llegan a extremos tales que las convierten en referencias determinantes, en símbolos de una decadencia moral profunda.

ÓSCAR DIAZ ARNAU

DÁRSENA DE PAPEL

31/01/2022

Arjun es un presentador de noticias al que su jefa presiona para que suba el rating del informativo. Ocurre en la película El estallido de la noticia (Netflix) y él se enfrenta constantemente a un dilema que acompaña a todo periodista a lo largo de su carrera: cumplir al pie de la letra las órdenes que le imparten, a veces yendo en contra de los principios éticos de la profesión, o hacer lo que corresponde.

KATHYA CÓRDOVA POZO

RODOLFO PERALES ARCE

WILLIAM HERRERA ÁÑEZ

ANDRÉS GÓMEZ VELA

TINKU VERBAL

31/01/2022

El feminicida y violador serial Richard Choque Flores sabía que ofrecer empleo era la mejor vía para llamar la atención de mujeres pobres. “Amigas que quieran ingresos diarios en sus ratos libres, ‘buenos ingresos’ escriban al privado, ojo se paga por hora, diario o semanal. Escríbeme”, es el texto que publicaba en su muro de Facebook con el nombre falso de Haide Mitzi Flores Alarcón para captar a sus víctimas.

GONZALO CHÁVEZ A.

RAÍCES Y ANTENAS

31/01/2022

El ministro de Economía y Finanzas, Marcelo Montenegro, ha convocado a los analistas económicos a que presenten sus propios datos. Creo que se olvidó, muy rápidamente, cómo se calcula el producto interno bruto (PIB), los índices de inflación o de desempleo. Estas son tareas complejas que las realiza el Instituto Nacional de Estadísticas ( INE). Todos somos usuarios de esos datos y tenemos que confiar. No queda otra. Aunque no estaría demás unas auditorías técnicas a algunas informaciones sobre las que pesa sospechas de “cocina”.

ROBERTO LASERNA

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