Masivas manifestaciones marcan el panorama electoral argentino
Masivas protestas, diversas demandas sociales y sindicales, además de las diarias huelgas generales marcan el caótico panorama electoral argentino en el que los políticos, de cara a los comicios presidenciales de octubre próximo, buscarán convencer a un electorado desesperado por la grave situación económica del país vecino.
Argentina vivió un “agosto negro” con un tsunami financiero-social en los mercados, el alza del precio del dólar y el aumento de ollas populares en las calles de Buenos Aires y otras ciudades.
Según la consultora Diagnóstico Político, un total de 524 bloqueos se produjeron solamente en agosto, la cifra más alta de cortes de protesta en lo que va del año, superando en 36 por ciento los registrados en julio pasado.
De acuerdo con el informe, los bloqueos en agosto fueron encabezados por las organizaciones sociales, con 149 cortes de rutas, seguidas por los trabajadores estatales, fuerzas políticas, sindicatos del sector privado, vecinos y grupos de desempleados.
Todo hace prever que de lo que queda de septiembre las manifestaciones superarán las cifras de agosto, debido a un endurecimiento de las protestas, particularmente de los movimientos sociales, que han protagonizado una acampada de dos días en el centro de la capital.
Entre sus demandas sobresalen la prórroga de la ley de emergencia alimentaria que obliga a incrementar la provisión a comedores comunitarios, aumento del número de beneficiarios de subsidios sociales que paga el Estado y alzas en los montos de estas ayudas.
El analista político Roberto Covarrubias Núñez indicó que el descontento de los argentinos con el actual Gobierno se da también por la falta de trabajo y la exigencia de reabrir las negociaciones sobre el incremento salarial.
Las organizaciones detrás de las movilizaciones configuran un mosaico muy complejo, con grupos que son desprendimientos de sindicatos, otros surgidos desde las bases sociales durante la grave crisis de 2001 y algunos con un funcionamiento más cercano a una fuerza partidaria.
Covarrubias Núñez explica que el tinte político también está inmerso en las protestas. Muchos están alineados al peronismo tradicional, al kirchnerismo o a la izquierda más radical, en un contexto electoral tenso para las presidenciales, en las que el peronista Alberto Fernández se perfila como favorito para imponerse al presidente Mauricio Macri, que busca la reelección.
El sur estrangulado
Escuelas cerradas, rutas cortadas, hospitales al mínimo, y funcionarios públicos en pie de guerra. Chubut, la principal provincia petrolera de Argentina, tiene a sus finanzas al rojo vivo y es una de las caras más dramáticas de la crisis.
La provincia patagónica, polo de atracción turística en esta época del año, está ahogada en deudas y no puede pagarle en tiempo y forma a maestros, médicos, empleados judiciales, administrativos, jubilados y fuerzas de seguridad.
“No sé cuándo termina esto”, dijo a France Press Yael Matos que cobra a cuentagotas su salario de maestra.
Chubut es una de las provincias más desbordadas en el huracán económico de Argentina, un país de 44 millones de habitantes que sufre una nueva crisis con los mismos ingredientes: alta inflación, peso devaluado y una gigantesca deuda.
El martes pasado, la presentación del presupuesto había caldeado los ánimos de los empleados al conocerse que incluía un aumento del 100 por ciento del sueldo del gobernador de Chabut.
En momentos en que más de 60.000 empleados públicos, maestros y jubilados no han cobrado sus sueldos de agosto ni saben cuándo lo harán.
Datos: Agencias e Internet
PIDEN NO SALIR A PROTESTAR
El candidato por el peronista Frente de Todos, Alberto Fernández, exhortó a los manifestantes no salir a las calles.
En una entrevista a la Radio AM 990, Fernández dijo que “la historia argentina muestra si en algún momento hay un cortocircuito y un policía reacciona contra un manifestante y un manifestante le contesta, esa chispa puede generar lo peor”.
A pesar de su llamado a la calma dijo que comprende los motivos de las protestas, ya que “mucha gente está en una situación muy delicada en términos de poder vivir”.
INSEGURIDAD ALIMENTARIA
Según un informe del Observatorio de la Deuda Social, la inseguridad alimentaria total llegó al pico máximo del 35,8 por ciento desde el 2010 hasta ahora, con niveles de falta de comida severos del orden del 17,4 por ciento y déficit de nutrientes alimentarios.
La inseguridad alimentaria severa, junto con la cobertura de alimentación gratuita, experimentó un fuerte incremento en el último periodo interanual (2017-2018) tanto para el total de los niños, niñas y adolescentes a nivel país urbano como en el conurbano bonaerense, reseñó Infobae.
EL DESENCANTO CRÓNICO CON EL ACTUAL GOBIERNO
REDACCIÓN CENTRAL
En su libro “El ciclo de la ilusión y el desencanto”, que repasa las pendulares políticas económicas entre 1881 y 2015, los profesores Pablo Gerchunoff y Lucas Llach afirman que “el kirchnerismo consiguió llegar a su final sin una explosión crítica como las de los dos grandes desencantos anteriores: la hiperinflación de 1989 y la crisis de 2001. Pero dejaba a sus sucesores una economía que requería correcciones urgentes para evitar esa crisis y salir de un estancamiento que ya llevaba cuatro años largos”.
Mauricio Macri pecó de arrogancia. Aseguró que acabar con la inflación iba a ser tarea fácil. Con Macri llegó al poder la oligarquía argentina, empeñada en hacer del país “un país normal”.
Su gurú electoral, el consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba, insistió una y otra vez en que Macri no debía rodearse de políticos tradicionales, pero así lo hizo y todo le salió mal.
























