Vacuna de Oxford tiene 2 beneficios y Gobierno gestiona otras más
Las gestiones para traer al país la vacuna creada por la Universidad de Oxford contra el coronavirus generaron esperanza en un sector de la población que espera un pronto fin al abismo que generó la enfermedad. Otros cuestionan que se utilice a la población boliviana para su aplicación. Mientras, el Gobierno boliviano gestiona la llegada de otras vacunas más.
El viceministro de Gestión del Sistema Sanitario, Miguel Ángel Delgado, aseveró que se gestiona no sólo la vacuna de Oxford, sino otras que están en proceso de elaboración en otros países.
“A partir del Fondo Rotatorio de Vacunas es que se van adquiriendo, por escala, vacunas con mucho menor precio y accedemos también a esta capacidad de adquirir vacunas si es que éstas se produjeran también en otros países”, aseveró.
El neumólogo Carlo Vercoza indicó que la vacuna de Oxford está bien desarrollada porque activa dos tipos de inmunidad: la humoral y la celular y pertenece a un nuevo tipo de generación de vacunas. Esta inmunidad celular puede durar incluso años y sería la parte más beneficiosa.
“Activa dos tipos de anticuerpos, es una línea nueva de vacunas. Este virus ha mutado y va variando su estructura. La ventaja es que (la vacuna) activa las células, esta inmunidad celular puede durar incluso años y sería la parte más beneficiosa”, dijo Vercoza.
Además, expresó que dentro del Comité Científico avanzaron en el tema de los medicamentos preventivos contra la Covid-19 como alternativas de tratamiento. Entre ellos el dióxido de cloro, pero con previo recaudo científico para detectar los efectos colaterales del mismo.
“Estábamos pensando evaluar medicamentos con eficiencia como la ivermectina o azitromecina, el uso de corticoides. Lo que requiere el Comité Científico en este caso, es el financiamiento y el apoyo gubernamental porque sin fondos no se pueden hacer los estudios”, aseveró.
Ante la gente que vuelve a recaer después de haberse recuperado del coronavirus, Vercoza aclaró que hay dos hipótesis, la primera es que hay un riesgo de infección del 10 por ciento, porque no se llegaría a formar la suficiente cantidad de defensas contra el virus.
Mientras, la segunda hipótesis refiere a que no hay una reinfección, sino lo que ocurre con el coronavirus es lo mismo que sucede con otros virus, quedan latentes en el organismo y no llegan a ser eliminados.























