Balotaje: misiones de la UE y OEA destacan transparencia y normalidad
Las misiones de observación electoral de la Unión Europea (UE) y de la Organización de Estados Americanos (OEA) destacaron ayer la transparencia, normalidad y apego a los estándares internacionales del proceso democrático desarrollado el pasado domingo en Bolivia.
El jefe de la Misión de la UE, Davor Ivo Stier, informó que el Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (Sirepre) funcionó sin interrupciones ni cortes, lo que garantizó la confianza en el conteo de votos.
“Lo decimos con información de primera mano. Solicitamos nuestro propio analista experto en sistemas electorales, que trabajó todo el tiempo”, afirmó.
Stier subrayó además que la misión pudo realizar su labor “con total libertad”, observando el proceso de manera independiente en todo el país.
Por su parte, la Misión de Observación Electoral de la OEA coincidió en que la jornada de votación se desarrolló con normalidad y sin incidentes relevantes. En su informe preliminar, destacó que “en ningún momento” se detectó afectación alguna al sistema de transmisión de resultados.
El documento de la OEA señala que la segunda vuelta presidencial se realizó de forma “ágil y ordenada”, sin largas filas ni retrasos, tanto en el territorio nacional como en los recintos habilitados en el exterior.
Sin embargo, advirtió sobre un deterioro del debate democrático durante el reciente proceso electoral en Bolivia, marcado por campañas de desprestigio, desinformación y uso de inteligencia artificial para manipular contenidos.
En su informe, el organismo denunció la circulación de fotomontajes, audios y videos falsos, comunicados apócrifos atribuidos al Órgano Electoral, y hasta instrucciones falsas para el voto, todo con el objetivo de afectar candidaturas. Ante esto, recomendó implementar alfabetización digital, educación cívica y fortalecer la capacidad del personal electoral para enfrentar la desinformación.
Uno de los temas centrales fue el uso de encuestas no registradas y manipuladas. La OEA cuestionó que el reglamento actual no exige entregar al TSE la base de datos de los estudios de opinión, lo que impide verificar su validez. Propuso que se obligue a las encuestadoras a compartir sus bases de datos anonimizadas, y llamó a una mayor coordinación entre el TSE, medios y plataformas digitales para frenar su difusión.
También se observó el predominio del financiamiento privado en las campañas, ante la débil aplicación del financiamiento público. La misión advirtió que la ausencia de límites al gasto electoral genera inequidad entre las candidaturas, especialmente por la falta de control sobre la propaganda en redes sociales. Pidió establecer topes de gasto y garantizar acceso equitativo a fondos públicos.


























