Un candado para el amor
Son muchas ciudades en el mundo donde las parejas generaron una especie de ritual en el que un candado es el centro del mismo. Por eso, no es raro, sino más bien un atractivo que existan puentes, parques y sitios patrimoniales donde se deja un candado en el que están inscritas las iniciales de los enamorados. Las llaves tradicionalmente se echan al río o en algún espacio lejano con la intención de simbolizar el amor eterno.
No se sabe con exactitud dónde nació la leyenda de los candados del amor, pero las principales apuntan a Serbia y Roma.
La primera menciona al puente Ljubavi en el pueblo de Vrnjačka Banja. Una maestra de escuela llamada Nada, que era de Vrnjačka Banja, se enamoró de un oficial serbio llamado Relja. Se comprometieron, pero el novio tuvo que ir a la guerra en Grecia y se enamoró de otra mujer. La novia nunca pudo recuperarse del golpe devastador y después de un tiempo murió por la traición.
En Roma, el ritual se atribuye al libro “Tengo ganas de ti” del autor italiano Federico Moccia. En este los protagonistas de la historia sellan su amor con un candado.
El Puente Milvio (Roma), el Puente de las Artes (París), Ponte Vecchio (Florencia), el puente Luzhkov (Moscú), el Mecsek de Pécs (Hungría), Puente de las Cadenas (Budapest), Puente de la Mujer (Buenos Aires), Canal de Rideau (Ottawa), Puente de Brooklyn (Nueva York) Puente Hohenzollern en Colonia (Alemania), Albury (Australia), puente Ha’penny Bridge (Dublín), Playa Blanca (España) y el puente Kettenbrücke (Alemania) son algunos de los lugares donde los enamorados dejan sus candados, incluso ante las advertencias de las autoridades locales que intentan persuadir a los visitantes para que no dejen los objetos ante la posibilidad de un daño en el lugar.
La tradición se ha extendido a cientos de ciudades y en el caso de Bolivia también sucede lo mismo. Los candados están en muchos puentes, en La Paz, uno de ellos es el de Las Américas. En Sucre, los lugares elegidos son la réplica de la torrre Eiffel y el mirador de la Recoleta. También los puentes Tinkuy o Litoral en Potosí.
En Cochabamba, uno de los lugares que se ha vuelto atractivo para las parejas jóvenes o de recién casados es el parque Lincoln. La zona tiene pequeños puentes donde los jóvenes dejan sus candados con la misma intención, que su amor perdure en el tiempo.
De colores y con distintas formas, todos llevan las iniciales o nombres de las parejas que desean perpetuar su amor. En el lugar, permanecen más de 200 candados, con historias distintas, pero tras el mismo objetivo.
Las parejas recién casadas llegan al lugar para tener sus sesiones de boda, el puente donde están los candados es uno de los espacios requeridos para inmortalizar el momento después de dar el “Sí, acepto”. Esta respuesta también se la dan al poner un candado que simboliza su amor.
Muchos consideran que se trata de un acto dulce en el que se profesa el amor y la intención de permanecer unidos en el tiempo, otros piensan que se trata de un acto repetitivo y sin sentido, sobre todo para aquellos que opinan que el amor eterno solo sucede en un cuento de hadas.
De todas maneras, también es una forma de expresar o demostrar amor, más allá de lo que puedan pensar quienes han sufrido una pérdida o simplemente no creen que el amor de una pareja es importante en su vida. Más allá de un acto, también está la esperanza de que se puede crear un futuro donde el amor prime y que también las muestras de afecto y respeto perduren.
Mañana es el Día de San Valentín y muchas parejas se aprestan a comprar obsequios o hacer detalles con los que intentarán demostrar su amor. Si bien la fecha señalada puede dedicarse a las parejas de enamorados, también es considerado como un día para celebrar el amor.


























