El enigma de la riqueza de la Iglesia católica: entre la fe, el poder y la transparencia
Durante siglos, la magnitud del patrimonio de la Iglesia católica ha sido objeto de especulación y misterio. Aunque en teoría su misión es espiritual y no lucrativa, la institución acumuló una vasta riqueza a lo largo de la historia. La BBC publicó un artículo titulado “Cuánta es la riqueza de la Iglesia católica y de dónde proviene”, que explora las fuentes y dimensiones de este patrimonio.
La acumulación de bienes por parte de la Iglesia católica comenzó en el siglo IV, cuando el emperador Constantino adoptó el cristianismo como religión oficial del Imperio romano. Desde entonces, la Iglesia recibió donaciones de tierras, propiedades y riquezas de emperadores y fieles, estableciendo una base económica que se expandió con el tiempo.
Fuentes contemporáneas de ingresos
En la actualidad, la Iglesia obtiene ingresos de diversas fuentes:
- Inmuebles: Posee más de 5.000 propiedades, de las cuales el 20% están alquiladas, generando ingresos operativos de aproximadamente US$ 84 millones y un beneficio neto de casi US$ 40 millones anuales.
- Instituciones financieras: El Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el “Banco del Vaticano”, gestiona activos financieros significativos.
- Donaciones: El Óbolo de San Pedro es una colecta anual que recibe contribuciones de fieles de todo el mundo para apoyar las actividades del Papa y obras de caridad.
- Turismo y cultura: Los museos vaticanos, incluyendo la Capilla Sixtina, atraen millones de visitantes cada año, generando ingresos considerables.
Esfuerzos hacia la transparencia
Bajo el pontificado del Papa Francisco, la Iglesia ha tomado medidas para aumentar la transparencia financiera. En 2021, por primera vez, se publicó el balance financiero de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), revelando un beneficio total de más de US$ 52 millones y un aumento de activos de casi US$ 8 millones.
Es importante destacar que las finanzas de la Iglesia están descentralizadas; cada diócesis gestiona su propio presupuesto. Esto hace que sea prácticamente imposible evaluar el patrimonio total de la Iglesia católica. Sin embargo, se estima que posee entre 71 y 81 millones de hectáreas de tierras en todo el mundo, incluyendo iglesias, escuelas, hospitales y otras propiedades.
Casos destacados de riqueza eclesiástica
En Alemania, la Iglesia católica se financia en gran parte a través del “kirchensteuer”, un impuesto eclesiástico que en 2023 recaudó aproximadamente US$ 7.400 millones. La diócesis de Colonia, por ejemplo, estimó su patrimonio neto en casi US$ 5.000 millones ese mismo año.
En Estados Unidos, la Iglesia posee universidades de renombre como Notre Dame y Georgetown, además de hospitales y escuelas, generando ingresos significativos.



























