Sectores de El Alto salieron desde tempranas a las calles de esa urbe para acatar el paro de 48 horas exigiendo una solución a las demandas de la Universidad Pública del El Alto y la renuncia de los ministros de Gobierno y Economía, Carlos Romero y Mario Guillén, después de una semana marcada por la tensión que generó la muerte del universitario Jonathan Quispe, el 24 de mayo.