La dirigencia del magisterio urbano de Bolivia firmó ayer un acuerdo con el Ministerio de Educación y determinó suspender las medidas de presión que venía ejerciendo en demanda de atención a un pliego petitorio.
El Magisterio Urbano anunció que retomará las movilizaciones desde mañana en contra del examen de ascenso de categoría que se realizó el 15 de julio. Según sus dirigentes, la prueba fue diseñada para aplazar a los profesores.