La investigación, liderada por la Universidad de Buffalo (Nueva York) y la Universidad de California, supone un paso adelante en el desarrollo de biocombustibles sostenibles, ahora que la sociedad necesita nuevos avances para descarbonizar la economía.
Un grupo internacional de científicos del Deep Carbon Observatory anunció hoy que parte del metano, que hasta ahora se creía tenía un origen biológico, tiene un origen mineral, y es usado como alimento por microbios que viven a grandes profundidades en el subsuelo.