La suspensión de las operaciones de las aeronaves de Amaszonas por deudas de arrendamiento y la negativa a cumplir con un fallo judicial que dispone revertir esta sanción son un claro favorecimiento a la estatal Boliviana de Aviación (BoA), que podría hacerse con el monopolio de los vuelos en el país, señalan especialistas del sector aeronáutico.