La gestión de los primeros cien días del Gobierno del presidente de Bolivia, Luis Arce, ha estado centrada en el inicio de la vacunación contra la covid-19, la campaña de las elecciones subnacionales, polémicas sobre algunas de sus medidas económicas y fuertes críticas a una "amnistía" a quienes se consideren "perseguidos" por el anterior Gobierno transitorio.