La directora del periódico Los Tiempos, Luz Marina Canelas, recibió anoche la medalla Ana María Romero a la Libertad de Expresión en el marco del Premio Nacional de Periodismo organizado por la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP).
La Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), en el marco del Premio Nacional de Periodismo, anunció ayer la otorgación de la medalla Ana María Romero a la Libertad de Expresión al diario Los Tiempos, de Cochabamba, por sus 80 años de compromiso con la información libre, imparcial y objetiva.
Los productores de seis regionales de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) protagonizaron ayer una marcha exigiendo respeto por la libertad de expresión tras el silencio de tres radioemisoras que difundían sus mensajes de interés social en la provincia Sud Yungas de La Paz.
Los exjefes de Estado y de Gobierno participantes de la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) expresaron este lunes su alarma ante el "agravamiento de los ataques a la libertad de expresión y prensa" en la región.
Legisladores del ala radical del MAS, de las opositoras Comunidad Ciudadana (CC), Creemos y el gremio de los periodistas cierran filas y rechazan los proyectos de ley considerados atentatorios contra la libertad de expresión y el ejercicio periodístico.
El gobierno promueve tres proyectos de ley en la Asamblea Legislativa Plurinacional con las que busca limitar y penalizar la libertad de expresión, además de las movilizaciones, señalaron analistas y asambleístas.
En el mundo político en Bolivia es común que la prensa sea atacada cada vez que da una información que incomoda y cuestiona al poder. En el ámbito deportivo se han dado casos aislados, desde que un entrenador o dirigente se nieguen a dar declaraciones a un medio en específico. Sin embargo, nunca antes un club arremetió contra la prensa deportiva de la manera en la que lo viene haciendo Wilstermann.
Joan Barata, experto en derechos humanos y derecho a la libertad de expresión, en diálogo con Los Tiempos dijo que los gobiernos autoritarios usan la pauta publicitaria como premio o castigo