Se esperaba una fiesta y así se vivió desde la previa del partido. Las filas alrededor del estadio comenzaron antes de las 14:00, decenas de seguidores de la selección esperaban la apertura de las puertas para presenciar el partido ante Panamá. El estadio Félix Capriles fue el centro de atención de miles de cochabambinos que esperaban una victoria y aunque pasaron 11 años desde que la Verde jugaba en el gramado valluno, al final la decepción y la preocupación terminaron apoderándose del público.