Dos bellos goles a la altura del partido más llamativo del planeta fútbol, marcados por Vinícius Júnior en el primer acto (36’PT) y Kevin de Bruyne en el segundo (22’ST), abandonaron para el Etihad la resolución de una semifinal en la que el Real Madrid reaccionó con poderío a sus momentos de sufrimiento y el Manchester City alejó fantasmas que reaparecieron tras un ejercicio de brillantez.