El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, denunció ayer que existe un “sabotaje” de parte de las estaciones de servicio para generar zozobra en la población y alimentar la especulación respecto a la escasez.
Aunque la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) aseguró que el despacho de combustibles en todo el país se lleva a cabo con normalidad, la situación es diferente en las estaciones de servicio, sobre todo de Cochabamba, donde se redujo en 40 por ciento el cupo de diésel destinado a cada surtidor.