La asociación de surtidores nacional (Asosur) se declaró en emergencia, puesto que con los nuevos precios de los combustibles y las comisiones les es imposible operar, puesto que es inviable económicamente y corren el riesgo de quiebra.
El viceministro de Industrialización, Comercialización, Transporte y Almacenaje de Hidrocarburos, Adams Hurtado, señaló que se espera que las filas por combustible en estaciones de servicio comiencen a reducirse a partir de este lunes, tras el arribo de cisternas a la planta de Senkata, en El Alto.
Después de que el presidente de YPFB, Arming Dorgathen, acusara a las estaciones de servicio de “sabotaje”, porque se constató que había surtidores que tenían combustible en sus tanques pero se declaraban en alerta, Asosur rechazó que sea culpable de las filas en los surtidores a través de un comunicado.
El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, denunció ayer que existe un “sabotaje” de parte de las estaciones de servicio para generar zozobra en la población y alimentar la especulación respecto a la escasez.
En medio de la persistente sobredemanda de diésel en Bolivia, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ha anunciado la activación de cinco medidas inmediatas para enfrentar las filas que aún persisten en algunas estaciones de servicio del país. El director de la ANH, Germán Jiménez, detalló las acciones en una conferencia de prensa ayer, subrayando la importancia de estas medidas para aliviar la situación.
Aunque la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) aseguró que el despacho de combustibles en todo el país se lleva a cabo con normalidad, la situación es diferente en las estaciones de servicio, sobre todo de Cochabamba, donde se redujo en 40 por ciento el cupo de diésel destinado a cada surtidor.
El presidente de la Asociación de Surtidores de Cochabamba, Diego Ferrufino, declaró a este diario que, desde el pasado sábado 10 de junio, varios surtidores de la ciudad no están recibiendo el despacho regular de gasolina especial plus.