La tensión crece por el conflicto con los trabajadores de aseo urbano de Quillacollo que este jueves cumplen 11 días de paro y radicalizaron sus medidas crucificándose e intentando tomar la Alcaldía.
Pese al acuerdo suscrito ayer con los dirigentes de los 10 distritos de Quillacollo el bloqueo del botadero continúa y los promontorios con todo tipo de basura aumentan en las calles.