Yo Chef: Elba Rodríguez
Sin duda muchas cosas han cambiado en la vida de Elba Rodríguez desde que ganó la versión argentina de Master Chef hace dos años. Ha publicado su propio libro de recetas, es mamá y sigue trabajando incansablemente en Argentina. Pero fue su sabrosa Sopa de Maní, la que le ayudó a conseguir el reconocimiento que tiene ahora, y es por eso que destacamos su labor este 6 de Agosto. Elba Rodríguez es una chef cuyas raíces bolivianas han resaltado su trabajo y la gastronomía de nuestro país. Sus padres cochabambinos le han transmitido toda nuestra cultura gastronómica, Elba cocina desde niña, cuando tenía 9 años ya hacía sus propios guisos y sopas, según información de su “fanpage”.
“Participar en el programa me transformó la vida, y lo que más nos emocionó fue el reencuentro de mi mamá con su hermano, que gracias al apoyo de los medios y del consulado fue posible”, cuenta Elba.
“A nivel laboral prácticamente vivo cocinando, disfrutando de esta hermosa pasión. Cuando me preguntan el secreto de la sopa de maní les comento que es poner el corazón. Próximamente se viene mi centro cultural que va a desarrollar diferentes eventos de carácter social, privados, catering, todo lo que uno necesite para sentirse en Bolivia. Sigo con mi canal de youtube ELBA COCINA, que día a día sigue creciendo. Pueden solicitar deliciosos platos a través de mi servicio de catering, y continuamos con las clases de cocina”, dice.
Para comenzar los festejos de este día, Elba nos recomienda unos buñuelos de anís con un calentito api.
“Esta preparación está dedicada a mi mamá que con sus sagradas manos nos cocinaba todas las mañanas”.
BUÑUELO DE ANÍS
Ingredientes
• 500 gr de harina
• 1 cucharada de sal
• 2 cucharadas de azúcar
• 25 gr de levadura
• 1 huevo
• Anís en grano
• 250 cc de agua tibia
• Aceite para freír
Preparación
En un recipiente mezclamos la harina, sal y el anís. Paralelamente ponemos el agua tibia, el azúcar y la levadura, integramos y dejamos espumar. Armamos un hueco en el centro, ponemos el huevo y la preparación de la levadura. Amasamos hasta que quede integrados los ingredientes y logremos una masa blanda súper húmeda y pegajosa. Dejamos leudar hasta que duplique su tamaño.
Mojamos las manos con agua para evitar que se pegue la masa, agarramos un bollo y estiramos con los dedos rápidamente hasta que quede finito. Freímos en abundante aceite hasta que estén doradas. Podemos ponerle almíbar o miel encima.




















