Denuncian a gendarme tras cierre de karaoke
La clausura del karaoke “Black and White”, ubicado en la avenida Circunvalación, que funcionaba adicionalmente como lenocinio, según denuncia de vecinos, derivó ayer en una acusación de irregularidades contra la Intendencia municipal.
Según declaraciones a la prensa del vecino y presidente del Colegio de Abogados, José Antonio Rivera, la Intendencia demoró en clausurar, la noche del jueves, el karaoke.
Explicó que antes de cerrar el local los policías municipales, junto al intendente Emilio Cortés, se detuvieron a amonestar a dos licorerías ubicadas en frente de la Comuna Tunari que funcionaban sin autorización.
Pero lo más llamativo fue que mientras la Intendencia cerraba las dos licorerías, se asomó al karaoke un policía municipal en motocicleta, que ingresó y se marchó.
Pero a los cinco minutos de este encuentro, el local cerró sus puertas por lo que la Intendencia procedió a romper los candados, por tratarse de un centro de atención al público, e ingresó.
A esa hora sólo encontró a un par de clientes y a dos mujeres jóvenes, una de ellas menor de edad, la misma que no fue remitida a la Felcc ante sospecha de explotación sexual y que se encontraba en una de las habitaciones.
En el cuarto, la Intendencia halló dos camas únicamente con colchones, gran cantidad de preservativos y tarjetas de presentación que anunciaban shows internacionales en el “Black and White” y “La Bella”.
Según el denunciante, el local, que funciona en una casa alquilada, ha sido clausurado en dos oportunidades por usar su licencia como karaoke para una actividad diferente. A pesar de ello, continúa abierto y funciona fuera de los horarios establecidos.

























