Feminicidios: la violencia extrema contra las mujeres azota a América Latina

26/11/2018

José Romero

La región latinoamericana registra cada año índices alarmantes de violencia contra las mujeres. Los números preocupan, pero las historias indignan y conmueven. 

Mara Castilla, de 19 años, fue a bailar con sus amigos en Puebla, México, un fin de semana de septiembre del año pasado. A las cinco de la madrugada pidió un coche de un servicio de transporte privado para volver a casa. Fue la última vez que se la vio con vida. Una semana después, las autoridades mexicanas hallaron su cuerpo, tirado en un terreno  y cubierto con una sábana.

La historia de Mara es la historia de centenas de mujeres que mueren todos los años por el simple hecho de ser mujeres.  

América Latina es la región con los más altos índices de asesinatos de mujeres por su género: las tasas más elevadas de feminicidio están en esta parte del mundo.

Cifras violentas

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2.795 feminicidios en 2017

Al menos 2.795 mujeres fueron víctimas de feminicidio en 23 países de América Latina y el Caribe en 2017, de acuerdo con datos de organismos públicos de esas naciones. Estos datos, recopilados por el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), representa cifras muy altas y cabe señalar que no se incluye los registros de México.  

Bajo estos parámetros, doce mujeres mueren asesinadas a diario en América Latina; hay un asesinato cada tres horas. 

 

 

De acuerdo a la OIG, del total de los casos de homicidios a mujeres en Latinoamérica, más de la mitad están relacionados a razones de género. A su vez, en la mayor parte de los países de la región con datos disponibles, los feminicidios son cometidos por alguien con quien la víctima tenía o había tenido una relación de pareja, denominado feminicidios íntimos.

Brasil lidera en número de casos de feminicidio

La Cepal, en su último informe, revela que en la mayor parte de los países de la región, los feminicidios son cometidos por alguien con quien la víctima tenía o había tenido una relación sentimental.

En lo que se refiere a números absolutos, la lista de feminicidios en 2017 la lidera Brasil (con 1.133 víctimas confirmadas en 2017). Le siguen los 345 en El salvador, 246 en Honduras, 251 en Argentina, 221 en Guatemala. Bolivia se encuentra en el noveno lugar con 110 casos. 

En Bolivia también se observaron altas tasas en 2017

No obstante, si se compara la tasa de este crimen, El Salvador tiene las cifras más alarmantes con 10,2 feminicidios por cada 100.000 mujeres. En 2016, Honduras registró 5,8.

En Guatemala, República Dominicana y Bolivia también se observaron altas tasas en 2017, iguales o superiores a 2 casos por cada 100 mil mujeres. Solamente Panamá, Perú y Venezuela registran tasas inferiores al 1.0 en la región.

“El feminicidio es la expresión más extrema de la violencia contra las mujeres. Ni la tipificación del delito ni su visibilización estadística han sido suficientes para erradicar este flagelo que nos alarma y horroriza cada día”, dijo Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Cepal.

Historias que indignan

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Tatiane Spitzner fue arrojada desde un cuarto piso

Tatiane Spitzner murió el pasado 22 de julio al caer sospechosamente desde el cuarto piso de un edificio en la ciudad brasileña de Paraná. Tatiane tenía 29 años y era abogada. Dos semanas después de su muerte se reveló un vídeo tomado por las cámaras de seguridad en el que se ve como su marido, Luis Felipe Manvalier, un biólogo y profesor, la golpea y arrastra en el ascensor del edificio donde murió. Las imagenes conmocionaron a Brasil y activaron movilizaciones. 

Vídeo mostra agressões de Luiz Felipe Manvailer em Tatiane Spitzner

Eyvi Ágreda fue quemada viva

Conforme las imágenes se propagaban, los brasileños recurrieron a Twitter para conminar a la gente a detener la violencia doméstica y publicaron mensajes con la etiqueta #MetaACohler, o “mete tu cuchara”, en referencia al dicho popular brasileño que reza: “En pleitos entre marido y mujer, la cuchara no hay que meter”.

A finales del pasado mes de septiembre un espantoso hecho ocupó los titulares de los noticieros locales de Perú: Carlos Hualpa  arrojó gasolina Eyvi Ágreda, de 22 años, y le prendió fuego al interior de un bus que circulaba por Lima.

Según algunos testigos, antes de bañarla con combustible, él le gritó: "Si no eres para mí, no serás para nadie". Tras 38 días en cuidados intensivos Eyvi falleció.

Eyvi Agreda

Sin ir más lejos, el pasado mes, cientos personas marcharon por la principal avenida de Montevideo, Uruguay, para rechazar la violencia contra la mujer, tras el asesinato de una mujer de 68 años a manos de su pareja. "Alerta que camina la lucha feminista por América Latina", era el grito de los manifestantes.

Un hombre de 78 años confesó ser el autor del asesinato y afrontar una pena de entre 15 y 30 años de prisión.

En Colombia, el asesinato de la ingeniera Lina Carabalí Covaleda, quien murió el pasado mes de enero a manos de la pareja con la que convivía hace un año, conmovió a ese país.

Lina Carabalí Covaleda

Anderson Vásquez Mora atacó a Lina Carabalí porque decidió no continuar viviendo con él. El hombre la atacó a cuchillo causándole casi de manera inmediata la muerte.

Los amigos de la pareja  aseguran que se trataba de una relación “tormentosa”, llena maltrato por parte del hombre, lo cual llevó a que ella tomara la decisión de dejar la relación sentimental. Esa determinación le causó la muerte.

El papel de la justicia

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Veinticuatro  de los 33 países de América Latina y el Caribe cuentan con leyes contra la violencia doméstica, pero solo nueve de ellos han sancionado leyes que tipifican una variada gama de expresiones de violencia contra las mujeres, tanto en el ámbito privado como público.

También destaca que 16 países han tipificado penalmente el femicidio y algunos han encuadrado en la legislación los nuevos contextos de criminalidad, como el narcotráfico y el cibercrimen, o expresiones de violencia política y el ataque con ácido.

Sin embargo, informe de ONU Mujeres de 2017 señala que "a pesar de los valiosos avances" de los gobiernos para enfrentar la violencia contra las mujeres, "este flagelo continúa siendo una amenaza" para los derechos humanos, la salud pública y la seguridad ciudadana, indica el documento.

La gran mayoría de los países de la región no etiquetan recursos públicos específicos para la implementación de las políticas y/o planes nacionales para abordar la violencia contra las mujeres

 Cifras de 2016 de ONU Mujeres señalan que un 98% de feminicidios y otras formas de violencia contra las mujeres queda impune en la región por falta de aplicación real de las leyes, y de una baja inversión en la infraestructura requerida para la protección real de las víctimas y la sanción de los agresores.

El caso de Bolivia

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Cochabamba es la región con la mayor cantidad de hechos de este flagelo en 2017, con 30 casos

El Ministerio Público informó que durante la gestión 2017 se registraron 109 feminicidios en Bolivia, un número menos con relación al informe de la Cepal.

Cochabamba es la región con la mayor cantidad de hechos de este flagelo, con 30 casos. Le siguen La Paz con 27 reportes, Santa Cruz con 16, Chuquisaca con 10, Tarija con nueve, Oruro con siete, Potosí con cinco y Beni con cinco; sin embargo la mayor incidencia se registró en las ciudades del eje troncal.

De acuerdo con datos de la Fiscalía, de enero a septiembre de 2018, se registraron 85 feminicidios, mientras que en similar periodo de 2017 hubo 73, es decir que para esta gestión hay un incremento de 12 casos.

 La responsable de la Unidad de Comunicación de la Coordinadora de la Mujer, Laura Guachalla, señaló en una anterior oportunidad que desde el 2013 al 2016 solo el 36% de delitos enmarcados en la Ley 348, Integral Para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia, llegó a sentencia.

La violencia de género, que se expresa de la forma más cruel a través del feminicidio, es la principal preocupación de las instituciones y movimientos feministas de Bolivia.

En la última semana de febrero, Margarita, una mujer de 44 años, murió a consecuencia de varias heridas provocadas por un arma blanca, en Tiquipaya, Cochabamaba. Su pareja, quien la habría victimado, se suicidó tras el crimen.

El 30 de abril se encontró el cadáver de una mujer de 23 años que fue identificada como Roxana Vela, en la zona de Chacacollo en Sacaba.

La mujer tenía un embarazo de aproximadamente 16 semanas y su pareja no quería que el niño nazca. El hombre, días antes de cometer el feminicidio, compró pastillas abortivas y se las dio a Roxana mezclándolas en café; sin embargo. Esto no resultó.

Se presume que el 29 de abril ambos tuvieron una discusión, fue cuando el hombre, asfixió a Roxana Vela dentro su vehículo.

Este tipo de historias de violencia y muerte contra las mujeres están entrando peligrosamente en la cotidianidad del país y de la región latinoamericana.  Su erridicación es una de las labores más arduas que enfrentan los gobiernos e instituciones, quienes no pueden garantizar que las mujeres sientan que su vida está segura. 

Créditos redacción: 

Redacción: 
José Romero
Datos : 
Cepal

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Agencias - Web

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José Romero