El confite, la tradición que endulza el Carnaval y se lleva por arrobas
Las tres familias dedicadas por generaciones a la elaboración de confites en Quillacollo por más de cinco décadas confirmaron que esta tradición que endulza las fiestas de Carnaval está ganando cada vez más nuevos mercados en el campo y en la ciudad.
Alegría, prosperidad y agradecimiento son los significados que hacen que el dulce artesanal sea tan popular entre la población.
“Los agricultores generalmente llevan por arrobas en saquillo para echar a sus terrenos. Lo suelen mezclar con mixtura de colores antes de esparcirlo en sus terrenos. Sirve para agradecer a la Pachamama, también se usa para pedir buena siembra y cosecha”, explicó Bertha Borda, quien se dedica a la elaboración del manjar por más de 70 años.
Orgullosa de continuar con el legado que le dejó su madre, Venedicta, relató que los alcaldes de la zona andina del departamento y de los centros mineros del país son los que más compran confites.
Vinto, Tapacarí, Morochata, Cocapata y Sipe Sipe son los municipios a los que mayor cantidad de confites se despacha. En tanto, en departamentos resaltan Oruro, La Paz y Chuquisaca.
“Piden confites por quintales, porque tienen que regalar en las comunidades que visitan”, detalló Borda.
Manifestó que el Martes de Ch’alla las ventas se duplican en el pasaje Atacama, conocido por la mayoría como Miski (dulce en quechua) o el sector de las “Misk’inchas”.
Bertha mencionó que en la zona creció esta actividad porque los vecinos no molestan, debido a que están acostumbrados al ruido de los peroles caseros y subrayó que además no existe tanto trámite en la Intendencia para abrir un puesto.
“En comparación con otros años, aparecieron hartos. A muchos, nosotros les enseñamos a sacudir”, aseveró.
La facilidad para hacer los trámites y la instalación de los talleres hicieron que muchos confiteros de la ciudad se trasladen a la tierra de la integración para continuar con la elaboración.
Al menos 12 familias ofrecen una variedad de confites. Otra artesana, Teresa Peredo, destacó que los compradores acuden al pasaje porque saben que pueden pedir variedad de sabores y son recibidos con “cariño”.
“Lo que vendemos es de calidad. Tenemos de durazno, almendra, culandro, coco rallado, chocolate con maní, chocolate con durazno y la tradicional ch’alla que se coloca en la q’oa”, mencionó.
3_4_me_3_lopezzzzz.jpg

De la leña al gas
En 2013, el confite se elaboraba con leña. Peredo dijo que junto a su esposo decidieron probar la fabricación con gas porque el carbón dañaba la vista de los trabajadores.
“Al ver que el esfuerzo era mucho menor, nos copiaron. Es más liviano, aunque el proceso dura igual”, apuntó.
El carisma en la atención al público es la herramienta que atrae caseras a Teresa.
“Ya son cuatro años que vengo desde Sucre a comprar. El dulce que llevas de aquí es diferente, más añejo. Hacemos encargos un mes antes”, señaló una clienta.
Añadió que una parte se emplea en el consumo y contó que sus abuelos le recomendaron que debe guardar un poco en los bolsillos para evitar tentaciones.
“Con leña sale más rico como la jaka lawa, pero ya no hay condiciones para seguir con eso porque, como pueden ver, muchas personas pasan por este lugar. Además, los dueños de las casas no aceptarían”, complementó otra artesana, Irma Rivero.
Sostuvo que otra fecha en la que junto a sus hijos elabora dulces en gran cantidad es Todos Santos. Aseguró que incluso le faltan manos por la cantidad de pedidos de tienen. “Trabajamos al menos 15 personas”, enfatizó.
3_4_me_2_lopezzzzzz.jpg

SEPA MÁS
Confiteros alquilan talleres para trabajar
La mayoría de las personas dedicadas al rubro asegura que alquila por tres meses un ambiente para instalar sus fábricas artesanales.
Precio se fija de acuerdo al costo del azúcar
El precio del dulce artesanal por libra se mantuvo en 10 bolivianos, porque el costo del quintal de azúcar no superó los 170 bolivianos.
Algunos secretos
Limón y vainilla son algunos de los insumos que emplean los confiteros para obtener un sabor particular. Remarcaron que estos ingredientes deben colocarse antes de que las semillas estén completamente cubiertas.
TESTIMONIOS
"Siento que soy la mayor de todas, porque fui de una de las primeras que se dedicó a la elaboración de estos dulces en el pasaje Atacama. Más de 70 años que fabrico y vendo variedad de pastillas. Hago esto todo el año.
Bertha Borda
Confitera
"Padres, hijos, sobrinos y nietos trabajamos en esta actividad. Los clientes vienen en busca de las famosas misk’i bolas, que son un remedio contra la hepatitis. Muchos nos dicen que los doctores les recomendaron.
Irma Rivero
Fabricante
"Hacemos pedidos especiales. La gente nos busca porque sabe que son más ricos que los que ofrecen en otros sectores. Desde diciembre nos instalamos. Invitamos a la población a visitarnos.
Teresa Peredo
Artesana
"La devoción a nuestras costumbres ancestrales debe tener un éxito total. Por eso, vamos a prestar todo el apoyo y colaboración que requieran a través del Gobierno Autónomo Municipal de Quillacollo.
Antonio Montaño
Alcalde suplente
3_4_me_4_lopezzzzz.jpg

Hacen 10 quintales al día y la clave está en el batido
Una de las elaboras más antiguas de confites, Teresa Peredo, manifestó que en época alta se venden alrededor de 10 quintales por día. Explicó: “Tengo a tres personas batiendo todo el día los confites. Se necesita por lo menos una hora para que tomen forma, eso varía porque en los confites especiales se tarda más”.
Aseguró que la ganancia no es muy buena, porque deben pagar mano de obra, semillas, colorantes, alquiler y otros insumos.
Irma Rivero, otra confitera, aseveró que las personas que baten el perol tienen que ser experimentadas, porque de lo contrario el producto se echa a perder. “Muchos creen que con esto puede estar todo el año, no es así”, remarcó.
En días con poco movimiento, Rivero procesan solo dos quintales. El pasaje Atacama recibe gran cantidad de visitantes tres veces al año en Carnaval, Todos Santos y Corpus Christi.
Los dulces artesanales fabricados por las confiteras de este sector lograron traspasar las fronteras del país, sus dulces llegaron a España y Estados Unidos.


























