Ven demora en ciclorrutas; Alcaldía alista dos tramos
En medio de la pandemia, los planes de ciclorrutas en el municipio de Cochabamba se retomaron a iniciativa de los colectivos de ciclistas, al considerar a la bicicleta como un medio de transporte ideal para combatir la propagación del virus. Sin embargo, a dos meses de iniciarse con el primer tramo de ampliación ven demora y dejadez.
En tanto, la Alcaldía alista el trabajo para otros dos tramos con el objetivo de ampliar a 54 kilómetros las ciclorrutas existentes en la ciudad. Se uniría el norte y sur, además de Quillacollo y Sacaba.
Pese a que el terreno ganado por las bicicletas durante la cuarentena fue invadido por el transporte público y privado, los ciclistas continúan utilizando este “noble y económico” medio de transporte.
Y, para brindarle garantías al ciclista, diversos colectivos y sectores sociales se sumaron al pedido de habilitar ciclorrutas en la ciudad. Fue así que, la última semana de mayo, trabajadores de Obras Públicas iniciaron la demarcación del primer tramo.
Este tramo de aproximadamente 3,5 kilómetros inicia en la avenida Aroma y Oquendo, sigue por la calle Ecuador y finaliza en el mercado Ingavi, pasando el río Rocha.
El director de proyectos de la Alcaldía, Jhazmani López, explicó que esta ruta debe unirse a la laguna Alalay por el sur y a la ciclovía de la Blanco Galindo por el oeste.
En el lado sur, la parada Chapare impide la ampliación. “Los transportistas no están permitiendo hacer el pintado”, dijo. Por lo que se espera que Movilidad Urbana ejecute la ley municipal que decreta la reubicación de la parada Chapare a la Guayacán, detrás del campo ferial.
En tanto, para el mercado Ingavi y parque Virrey Toledo se prepara una modificación de normativas que prohíban el parqueo de vehículos en espacios tarifados o de libre acceso para así llegar hasta la ciclovía que une a Quillacollo. Lo mismo se debe hacer para el sector conflictivo de la calle Ecuador entre Baptista y Hamiraya, donde sólo hay un carril para vehículos y otro para ciclistas, hecho que provoca caos.
En relación a este primer tramo, los ciclistas del colectivo Masa Crítica Kanata ven un “avance lento”, falta de señalización.
“La Alcaldía ha demostrado el poco interés que tiene en hacer una ciudad de ciclistas”, dijo Christian Nogales. “El avance se está dando, pero de manera lenta”, coincidieron Luis Andia y Patricia López.
El director de proyectos explicó que el “lento avance” se debe a las bajas registradas en personal de la Alcaldía a causa de la Covid-19. Sin embargo, sostuvo que trabajan en “hacer al menos 54 km de los más de los 100 previsto en el plan completo de ciclovías”, por lo que avanzan con otros dos tramos.
Indicó que dentro del plan a trabajarse poscuarentena está el primer tramo de la avenida Oquendo y Ecuador hasta el mercado Ingavi, -a punto de concluirse-, el segundo de la Oquendo y Ecuador hasta el Jardín Botánico y el tercero es la conexión de La
Tamborada hasta la ciudad.
Adelantó que, a solicitud de los vecinos, analizan ampliar el proyecto con una ciclorruta por la avenida Petrolera.
Cada día se reportan atropellos y accidentes contra los ciclistas que usan las rutas establecidas.
PERSISTE RIESGO PARA LOS CICLISTAS
“Tenemos todos los días a nuestros ciclistas accidentados, los conductores no saben que ya tenemos ciclovías”, contó Patricia López, ciclista.
Las principales denuncias son porque los vehículos se estacionan sobre las ciclovías y otros toman estos espacios para adelantar su paso, poniendo en riesgo al ciclista y a la población. “No hay un día que no se estacionen en las ciclorrutas, no hay conciencia”, acotó Nesby Cassano, ciclista.



























