Julia, una historia desgarradora que se irradió por las RRSS
La impunidad y la violencia de género volvieron a golpear con dureza a una mujer y dejaron al descubierto cierta complicidad institucional en Potosí.
El epicentro del escándalo se situó a principios de agosto en el municipio de San Pedro de Macha, donde el alcalde Rolando Coria Vizcarra formuló declaraciones públicas que revictimizaron y desvalorizaron el calvario de Julia, una madre campesina de 22 años quien escapó apenas de un entorno de violencia intrafamiliar sistemática y por años.
En lugar de activar mecanismos de protección a favor de la víctima, la autoridad municipal restó importancia a los delitos denunciados y hasta dio a entender que podría reconciliarse con su pareja, a la que agredió durante años sin misericordia.
Un calvario
La historia de dolor de Julia cobró notoriedad nacional cuando se reveló la crueldad a la que era sometida por su concubino, José C., de 28, en su comunidad natal.
Desesperada por salvar su vida y la de sus dos hijos, la primera semana de este mes, la mujer caminó durante más de tres horas y cargó a su bebé de apenas tres meses en un aguayo para huir de su hogar.
De acuerdo con su testimonio, su pareja no solo la golpeaba de forma recurrente, también cometía actos más crueles, como haber arrojado agua hervida a uno de sus hijos.
Ante la inacción y la falta de ayuda oportuna por parte de instituciones públicas de Macha, la víctima viajó a la ciudad de Sucre para buscar vías opcionales de socorro. Fue en ese escenario donde su camino se cruzó con el de Marcela Ugalde, antigua reina de belleza de Potosí 2018 y creadora de contenido digital bajo el denominativo de “Perla Potosina”.
Al constatar el inminente peligro que corría la joven madre, empleó sus plataformas para visibilizar el caso y coordinar una intervención con los mandos de la Policía. Gracias a esta denuncia, se ejecutó un complejo operativo de rescate y se arrancó de los brazos de la familia del agresor a los otros dos hijos de Julia, quienes permanecían retenidos como represalia.
La madre pudo reencontrarse con sus niños. La alegría del rescate pronto se vio ensombrecida por una violenta contraofensiva de un sector de comunarios alineados con José C., quienes amenazaron a Ugalde con chicotes en mano por supuestamente “dañar la imagen del pueblo” al denunciar la violencia intrafamiliar.
Y el punto más crítico de esta crisis sucedió cuando el alcalde de Macha rompió el silencio institucional a través de un video oficial. Lejos de condenar el maltrato de género e infantil o solidarizarse con la huida de la víctima, minimizó los hechos y afirmó que el conflicto “no ha sido un problema de gran magnitud”.
En su discurso, que fue catalogado como una apología del delito, sugirió que, tras someterlos a “evaluaciones psicológicas”, existía la probabilidad de que Julia y su agresor “posiblemente vuelvan a vivir” juntos para restablecer el “núcleo familiar”.
Luego se reveló que el agresor es primo hermano consanguíneo del propio alcalde. Este nexo familiar puede explicar su postura defensiva. Además, utilizó los micrófonos públicos para atacar a la influencer, la acusó de “armar un escándalo” y le exigió que presente pruebas documentadas ante el municipio antes de emitir juicios.
Retroceso
Las reacciones de la sociedad no se hicieron esperar y calificaron las declaraciones del alcalde como un retroceso nefasto en la lucha contra la violencia de género en el país. Además, las redes sociales se inundaron de exigencias para que el Ministerio Público inicie un proceso de oficio en contra de la autoridad por incumplimiento de deberes y encubrimiento.
Mientras el agresor continúa oculto bajo el presunto amparo de sus familiares influyentes en la región, Julia y sus hijos fueron trasladados a un refugio temporal seguro fuera del municipio potosino para garantizar que sigan con vida. La Policía también se ratificó que la investigación sigue su curso.




























