Elaboran confites para endulzar el Carnaval, incluso en la pandemia
Los confites, pequeños caramelos de azúcar rellenos de fruta seca, no faltarán este Carnaval pese a la pandemia.
Aunque la demanda bajó significativamente este año, muchos artesanos se animaron a elaborar confites, pero en menor cantidad, con el fin de mantener la tradición.
Estos caramelos, además, forman parte de la ofrenda del Martes Ch’alla para la Pachamama (madre tierra) en el Carnaval, contó Irma Peredo, una de las productoras del Misk’i Pasaje de Quillacollo.
“Esto es una tradición, nosotros lo hacemos junto a mis hijos y nietos desde hace más de 50 años. Por la pandemia, estamos elaborando con más cuidado y porque la venta ha mermado”, dijo Peredo.
Proceso
Para comenzar a elaborar los confites, los productores alistan frutas secas, las echan sobre un perol a fuego lento y las van mezclando con almíbar (mezcla de agua y azúcar) hasta que tomen la forma y el tamaño de pequeñas esferas.
Luego, poco a poco, se sigue batiendo el perol, remojando continuamente las frutas deshidratadas con el almíbar hasta obtener un mayor tamaño para su venta, explicó César Vera, hijo de una antigua elaboradora, Irma Peredo.
“Aún hay gente que desea este confite. Primero, se hace semillar, en este caso la arveja tostada hasta que agarre un punto pequeño; luego, se va echando el almíbar hasta que tome su forma, crece hasta cuatro veces más de su tamaño. Normalmente hacemos un perol en 30 minutos”, dijo.
La familia Vera Peredo elabora los confites en el pasaje Atacama de Quillacollo, uno de los más tradicionales del valle bajo que también es conocido como el “Misk’i Pasaje” o “pasaje del dulce”.
Tradición
Una de las elaboradoras de confite más antiguas de Cochabamba, Catalina Rocha, señaló: “Hace 49 años que elaboro este confite. Entrego a varios departamentos. Por la pandemia, ha bajado la venta, pero siguen llevando, sobre todo al campo”.
Comentó que “años anteriores, antes de la pandemia”, comenzaba a elaborar confites luego de la fiesta de Todos Santos, en noviembre, para comenzar a venderlos en diciembre; sin embargo, este año es diferente por la crisis sanitaria de la pandemia.
Este 2021, recién comenzó a producir confite para atender la demanda local.
“Antes elaborábamos con diez ayudantes; ahora, sólo con seis. Antes hacíamos todos los días; ahora, sólo cuando se requiere los llamo. Todo ha bajado, incluso los precios”, lamentó Rocha.
Los sabores tradicionales de estos confites son de arveja tostada, cilantro y los de ch’alla, que son los confites más pequeños y multicolores.
Con el tiempo se incluyeron nuevas variedades como almendra, nuez, maní, durazno seco y coco rallado.
Baja en la venta
Los productores de confite señalan que las ventas bajaron este año entre 25 y 40 por ciento; sin embargo, esperan que estos últimos días la población compre para continuar con esta tradición.
Además, Catalina Rocha señaló que también el precio disminuyó por la pandemia. “Antes vendíamos el quintal en 500 bolivianos; ahora, estamos dando en 400. Antes sabíamos sacar entre 35 o 40 quintales por día, ahora estamos sacando 20 o 22, nada más”, explicó Rocha.
Otro productor, César Vera, contó que este año en Quillacollo decidieron bajar en un 25 por ciento la producción de confites por la poca demanda de dulces y para no perder su inversión.
VENDEN MÁS Q’OAS PARA PEDIR SALUD Y ECONOMÍA
REDACCIÓN CENTRAL
La venta de q’oas o mesas para Carnaval bajó hasta un 50 por ciento por las consecuencias de la pandemia de Covid-19, según las comerciantes de estos productos del mercado La Pampa.
“Las ventas han bajado un 50 por ciento. Antes compraban q’oas de 100 y 50 bolivianos; ahora, piden de 20 y 10. Antes, en estas fechas sabíamos estar vendiendo, todo este sector estaba lleno; ahora, poco a poco están viniendo”, declaró Huayta.
Las q’oas se pueden elaborar a pedido. Así, la mesa u ofrenda para la Pachamama se hace con lo que más se necesite.
De acuerdo al pedido, la mesa lleva diferentes elementos como casa, banco, estrella, lenteja, mirra, incienso y clientes, pequeñas figuras de dulces que representan las ventas.
“Los sahumerios especiales para la salud son los que más están saliendo” esta temporada, dijo Huayta, porque las personas esperan que “sus familiares estén tranquilos”.




























