Ayuda para víctimas del sismo es escasa en zonas rebeldes de Siria, la ONU pide más accesos
La Secretaría General de la ONU pidió ayer a los países del Consejo de Seguridad que estudien la posibilidad de autorizar el uso de más cruces fronterizos en zonas del noroeste de Siria bajo control opositor con el fin de acelerar el suministro de ayuda tras los terremotos del lunes.
Limitación
Actualmente, la ONU y sus socios humanitarios sólo están autorizados a usar el paso de Bab al Hawa, que conecta Turquía con la provincia siria de Idlib, para entregar ayuda desde el exterior a la población de zonas bajo control rebelde, donde millones de personas dependen de la asistencia internacional.
El Gobierno sirio, que tiene en Moscú a su gran aliado, insiste en que todas las operaciones deberían llevarse a cabo desde su territorio y considera que la entrada de ayuda desde Turquía viola su independencia e integridad territorial.
Desde el lunes la ONU no ha podido llevar asistencia a través de Bab al Hawa debido a los daños que los terremotos causaron en carreteras.
Solos
Transcurridos dos días y medio del primer seísmo, las esperanzas de hallar supervivientes se van apagando, pero son muchos los que aún plantan cara al frío gélido del invierno como pueden para ser los primeros en conocer las noticias, buenas o malas, que siguen emergiendo de entre los escombros.
En Melkis, y otras áreas opositoras de las provincias de Idlib y Alepo fuertemente golpeadas por la catástrofe, las operaciones de búsqueda están a cargo de los vecinos y de rescatistas de los denominados Cascos Blancos, que estiman que “cientos” de personas continúan sepultadas.
En otros lugares como la localidad de Harem, en Idlib, las labores son lideradas por residentes, voluntarios y combatientes de los grupos armados locales, con una pequeña presencia de efectivos de los Cascos Blancos, los socorristas por excelencia en las zonas sirias en manos de la oposición.
En las zonas opositoras de Idlib y Alepo residen más de 4 millones de personas, la mayoría de las cuales ya precisaban ayuda humanitaria antes de los terremotos .
Allí se ha contabilizado ya más de 1.400 muertos y 2.700 heridos por la tragedia, mientras que el balance total en Siria asciende a más 2.600 fallecidos y casi 5.000 lesionados, incluyendo las zonas controladas por Damasco.
























