La “desagenda” de la agenda
Luego de tremendas marchas, paros cívicos y demostraciones de inconformidad de la ciudadanía ante la resistencia que muestra el partido oficialista a respetar el voto ciudadano del 21F y la insistencia de repostulación de Evo Morales a las elecciones de 2019, ahora, ¿qué viene?
Cualquier ciudadano más o menos consciente pensaría dar un paso al costado, si digiriera que no es posible una “re-re-re-reelección” por cuarta vez consecutiva, dictada por la Carta Magna, y reafirmada por un referendo vinculante en el que el solicitante y su séquito perdieron por mayoría de votos en 2016.
Lo interesante de analizar es cómo la agenda pública se tergiversa y se transforma, según la coyuntura, en la cortina de humo ideal para distraer la concentración de la población.
La atención, estas semanas, apunta a las lamentables afectaciones climatológicas que sufre Bolivia, a las dos explosiones sucedidas en Oruro, a la “aparición” de una Virgen en tanga, o a la confección “voluntaria” de una bandera que pretende ser la más grande del mundo. Sin embargo, estos son temas que irán evolucionando y acomodándose con el tiempo.
Ni el “juicio histórico” al expresidente Sánchez de Lozada, el viaje de la extensa delegación a La Haya que acompaña al Mandatario por la reivindicación marítima o las iniciativas revocatorias contra autoridades electas no oficialistas llegarán a solapar las acciones inconstitucionales que este Gobierno pretende aplicar para permanecer en el poder a la fuerza.
Así, a pesar de la intención de “desagendar” la agenda, el descontento se mantiene vigente , lo mismo que el respeto ciudadano a la CPE pidiendo la alternancia política, garantía de una democracia saludable.
Columnas de LUZ MARINA CANELAS ARZE

















