No más objetos
Yo me pierdo entre tantos días de la mujer pues ante la realidad, uno más o uno menos, no interesa.
Lo que importa es que las mujeres aún somos objeto: Objeto de placer, objeto de abuso, objeto de uso, objeto decorativo, objeto de disimulo, objeto de lista, objeto de consultoría...objetos. Con flores, días recordatorios y felicitaciones nuestra realidad no cambiará, está visto.
Lo que hace falta es que las mujeres decidamos no ser más objeto de nadie ni de nada. Y quienes hemos decidido no serlo, nos damos cuenta que la lucha es dura, que el camino es empinadísimo, lleno de piedras y zancadillas, de risas, de burlas, de malos tratos, de miradas al costado, de silencios e ironías, de trampas y demás...porque a este mundo machista, la mujer que se rebela, le molesta, le incomoda y la aparta. Aún hay un sistema que nos prefiere mujeres objeto.
Por tanto, las felicitaciones debieran cambiarse por reconocer que las mujeres somos igual que los hombres; que nos necesitan tanto como nosotras a ustedes; que la perfección está en la complementación de cuerpos y espíritus...y hablando de espíritus, déjense de macanas y que nadie pretenda hablarnos de la “espiritualidad de la mujer”...menos un par de minúsculos y retraídos testículos.
Ya lo sabes mujer, ponte a estudiar, a crecer y sal a conquistar este mundo sin miedos, sin remordimientos, sin culpas, sin temores, sin rosas ni falsas felicitaciones.
Sé tú misma...con todas tus virtudes y debilidades, eres mujer.
La autora es Comunicadora social
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