Trascendentes subnacionales
El próximo 22 de marzo, los bolivianos acudiremos nuevamente a las urnas para elegir autoridades municipales, departamentales y de la Región Autónoma del Gran Chaco Tarijeño.
A diferencia de las elecciones generales, las subnacionales están marcadas por el liderazgo local y muchos de las candidaturas no son de desconocidos; al contrario, se trata de gente con una historia personal y pública que puede sumar o restar llegado el momento de las decisiones.
Los electores tienen una referencia y conocimiento de cada uno de los candidatos y de su desempeño en la función pública, por lo que es probable que la ciudadanía esté más dispuesta a debatir propuestas y el modelo de ciudad o departamento que tienen los aspirantes a capturar sus votos.
Las candidaturas muestran un abanico de personalidades que buscan llegar a los cargos de poder local. Hay desde legisladores con experiencia hasta alcaldes que irán a la reelección y también están ciudadanos que debutarán como candidatos en los comicios de 2026.
El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha sido uno de los primeros en destacar la relevancia de las elecciones subnacionales de 2026. Ha dicho que serán históricas por la gran cantidad de candidatos.
La inscripción cerró con 34.618 postulante a alcaldías concejos municipales, gobernaciones, asambleas legislativas, y autoridades electas de la Región Autónoma del Gran Chaco Tarijeño. La cifra más alta registrada históricamente en cualquier proceso electoral en Bolivia.
El presidente del TSE detalló que 184 organizaciones han inscrito candidatos que participarán en este proceso electoral. Hay 112 candidatos en todo el país para nueve cargos a gobernadores departamentales y hay 2.961 para alcaldes de 342 municipios.
Las cifras son elocuentes y nos muestran el gran interés ciudadano en participar de la conducción de las entidades territoriales autónomas y la pluralidad democrática, lo que conlleva además una gran responsabilidad para el electorado.
Los votantes tienen en sus manos la elección de quienes deberán resolver los problemas del día a día, como las tarifas del transporte, el manejo de la basura, la gestión de riesgos por desastres naturales o la atención en los centros de salud.
Su decisión no puede basarse únicamente en el efecto de las redes sociales, porque los cargos de las autoridades locales y departamentales demandan conocimiento de la gestión pública y de una visión integral del desarrollo.
Los electores son responsables de votar para fortalecer la democracia, contrastando las propuestas de los candidatos con la realidad.
Más de siete ocho millones de electores acudirán a las urnas el 22 de marzo con el gran desafío de votar por los mejores candidatos considerando que las próximas autoridades tendrán que empezar a reconstruir Bolivia desde lo local en un escenario de crisis económica.


















