Con más crisis por rebrote de Covid, amerita modificar el tipo de cambio
En medio de un inminente rebrote del Covid-19 en Bolivia, que no solamente pone en riesgo la reactivación económica, sino que amenaza con profundizar la crisis, amerita asumir medidas drásticas como modificar el tipo de cambio.
A esta conclusión llega el economista Luis Fernando García, quien asegura que la pandemia, en sus primeros meses, sacó a flote las erradas políticas tomadas durante el Gobierno de Evo Morales como el establecimiento de un tipo de cambio fijo que dio paso a un proceso inflacionario y, a su vez, a la pérdida de competitividad de los productos bolivianos.
Y aunque el Gobierno nacional, a través del ministro de Economía, Marcelo Montenegro, y diferentes comunicados del Banco Central de Bolivia (BCB), informó que no habrá una devaluación de la moneda y que se mantendrá el tipo de cambio fijo, García opina que dicho proceso será necesario porque, de lo contrario, existe el riesgo de que la gente cree un mercado paralelo del dólar ante la escasez de éste.
“El Gobierno ha reiterado que no se va a modificar, pero ya han salido 2.000 millones de dólares del país y esto continúa la carrera aumentada con el problema de la ley del impuesto a la riqueza”, dijo.
Al tomar en cuenta los nefastos antecedentes económicos que dejó la pandemia en 2020, García considera que ninguna medida económica, salvo la modificación del tipo de cambio, logrará sobrellevar una mayor crisis en un eventual rebrote de la pandemia.
Argumenta que, incluso, retomar la libre exportación y autorizar el uso de semillas transgénicas para la producción de alimentos con volúmenes excedentarios destinados al mercado externo, no será suficiente porque el país no puede competir en precios con sus vecinos.
“Si no se compite en precio no hay mercado, y somos importadores, y eso se ve en el largo de los últimos seis años que hemos tenido déficit comercial”, explica García.
“Lo que acá interfiere mucho son las políticas del Estado populistas que han determinado, en algún momento, que la estabilidad se la daba vía tipo de cambio, cuando en realidad la estabilidad en un país en el largo plazo se da cuando los productos son más baratos que los vecinos y más en un país tan pobre como Bolivia”, agrega.
Manos atadas.
En opinión del economista Alberto Bonadona, es poco lo que el Gobierno puede hacer económicamente en caso de concretarse un rebrote del coronavirus en todo el territorio nacional.
El experto menciona el ejemplo de Alemania que, incluso teniendo una economía fortalecida, tuvo que volver a una cuarentena rígida ante la llegada de la segunda ola del virus. Afirma que no sería nada raro que lo mismo ocurra en Bolivia, pero con la diferencia de que las consecuencias económicas serán más complejas.
Bonadona argumenta que rubros como la gastronomía y otro tipo de servicios que por ahora pretenden levantarse, serán los más afectados. Sin embargo, destaca el aprendizaje obtenido en los servicios de delivery, aunque ello requiere un impulso mayor.
“No veo yo que haya una fórmula que pueda evitar esto (una mayor crisis) cuando países más desarrollados están enfrentando situaciones muy complejas como es España o Italia en su momento”, dijo el analista.
Advirtió que le espera una situación complicada a la economía de Bolivia, por lo que sólo queda esperar que no se repitan las condiciones tan duras como las que se tuvo que enfrentar en al menos cinco meses del 2020.
Descartan rigidez
El ministro de Economía informó el pasado 3 de diciembre al portal informativo Xinhua que el Gobierno descarta la posibilidad de ingresar en una nueva cuarentena rígida ante un posible rebrote del coronavirus, puesto que tiene el objetivo de evitar afectaciones al proceso de recuperación de la economía.
“En el Gobierno estamos descartando que haya una nueva cuarentena rígida como se dio en los primeros meses de la pandemia en el país porque paralizaría todas las actividades, eso sería hasta lapidario para nuestra economía que vive una agobiante recesión”, dijo la autoridad.
Mencionó que se trabaja en una serie de estrategias y planes para enfrentar un eventual rebrote del Covid-19, sin que ello represente medidas que perjudiquen la reactivación económica.
Sin embargo, el Ministerio de Salud, en su reporte de alerta temprana publicado el viernes, informó que hay 5 municipios en Bolivia con riesgo alto donde se deben implementar medidas más estrictas para desacelerar el contagio, mientras que otros 12 municipios tienen riesgo medio, por lo que recomienda extremar esfuerzos para garantizar el cumplimiento de las medidas de contención y distanciamiento.
CRITICAN ANULACIÓN DE ALIVIO TRIBUTARIO
La decisión del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) de abrogar cinco resoluciones que disponían medidas de alivio tributario para los contribuyentes afectados por el coronavirus, es calificada como desacertada por el economista Luis Fernando García.
Él observa que el Gobierno habla de fomentar el desarrollo productivo, pero al mismo tiempo toca el bolcillo de los contribuyentes.
Opina que el país necesita ajustes reales y necesarios, y uno de ellos es anular las bases fundamentales de la bolivianización.
CRÉDITOS APORTAN, PERO SIN CONDICIONES RÍGIDAS
REDACCIÓN CENTRAL
El economista Alberto Bonadona considera que la inyección de capital por medio de créditos al sector privado afectado por un posible rebrote del coronavirus tendrá buenos resultados siempre y cuando las condiciones de acceso a ese capital no sean tan rígidas.
El especialista citó el ejemplo del fondo de 911 millones de bolivianos lanzado la pasada semana por el Gobierno nacional para inyectar capital a las industrias que produzcan bienes que sustituyan importaciones, pero, según él, no tendrá mucho impacto porque la mayoría de las unidades productivas trabajan con insumos importados, por lo que no podrán acceder al crédito.
“Entonces ese apoyo tiene condicionamiento demasiado rígido, no creo que ayude demasiado a solucionar el problema de la economía”, dijo, aunque aclaró que la tasa de interés, del 0,5 por ciento, es bastante atractiva.
Por su parte, el economista Luis Fernando García considera que la inyección de recursos por medio de créditos son una buena opción para enfrentar la crisis porque otorgan un desahogo a las empresas, aunque aclara que esto es “como acelerar y pisar el freno a la vez”, ya que el país requiere medidas anticíclicas, no procíclicas.
García sugiere implementar medidas como retirar el Impuesto a las Grandes Fortunas o bajar el Impuesto al Valor Agregado (IVA).


























