Ataque de jaguar: el cuidador falleció tras mordida en el cuello
Carlos Castrillo, trabajador del bioparque Play Land, ubicado en la zona norte de Santa Cruz, falleció tras ser atacado por un jaguar que se encontraba refugiado en el lugar. El ataque sucedió la tarde del miércoles.
La fiscal Rosmery Barrientos cruceña, encargada de la investigación, informó que el jaguar le arrancó la tráquea a Castrillo, causando su muerte en cuestión de segundos, debido a un shock hipovolémico. “La herida letal fue una mordida en el cuello, que le causó una pérdida masiva de sangre. Sin embargo, también sufrió múltiples mordeduras profundas en otras partes del cuerpo, incluyendo extremidades, cabeza y ojos”, detalló Barrientos en una declaración a El Deber.
El ataque fue presenciado por el hermano de la víctima, quien relató que el jaguar arrastró a Carlos Castrillo. La Fiscalía fue notificada del incidente a las 17:00 del miércoles, y se trasladó al bioparque para iniciar las investigaciones.
El rescate del cuerpo de Castrillo se complicó debido a la presencia del jaguar, que permanecía suelto en el extenso terreno del bioparque. El personal de seguridad tuvo que sedar al animal antes de que los investigadores pudieran acceder al lugar del ataque para realizar el levantamiento legal del cadáver. Una vez tranquilizado el jaguar, fue trasladado a otra área para garantizar la seguridad de todos en el bioparque.
Piden no sacrificar al jaguar
El colectivo ciudadano Ríos de Pie expresó su preocupación por la situación del animal. "La operación de búsqueda del jaguar debe terminar con su rescate y pedimos encarecidamente a las autoridades correspondientes, desde Gobernacion hasta Policía, y funcionarios trabajando en el caso que no lo sacrifiquen. Este día ya fue trágico y rogamos no castigar a este animal cuyas condiciones de vida son consecuencia directa de acciones humanas, no decisión propia", expresó el colectivo mediante Facebook.
Según El Deber, el bioparque ha presentado documentos que, según su representante legal, demuestran que la instalación cuenta con la habilitación necesaria para operar como refugio de animales silvestres. No obstante, la fiscal Barrientos aseguró que estos papeles serán revisados minuciosamente para determinar si se cumplieron todos los protocolos de seguridad y si hay algún tipo de negligencia involucrada.
“Estamos investigando si hubo responsabilidad por parte de alguien o si se trató de un descuido. Este es un proceso que implica la toma de declaraciones de varios testigos, incluyendo al hermano de la víctima, quien presenció el ataque”, señaló Barrientos.
Hasta el momento, dos personas han brindado su testimonio, y la recolección de datos continuará en los próximos días. La fiscal también mencionó que ha precintado las oficinas administrativas del bioparque, pero no ha cerrado el parque completo debido a la necesidad de cuidar a los animales que alberga.