Control en las gradas marca jornada en el Félix Capriles
El riguroso control de la Policía Nacional en las gradas evitó que existan algunos desmanes o se sobrepasen las normas de la Conmebol.
Durante la previa del compromiso, un inadaptado en la curva sur lanzó una botella de agua a los jugadores que Boca Juniors que ingresaron al gramado la etapa precompetitiva.
Rápidamente, los efectivos policiales identificaron al aficionado, empero no lo retiraron del recinto, pese a que debían alejarlo del espectáculo.
En el control de butacas numeradas, los policías fueron colaborados por seguridad privada, haciendo cumplir la normativa establecida para este compromiso.
Además, los policías apostados en las cuatro graderías del recinto no miraron hacia la cancha, sino hacia los aficionados para evitar desmanes o que se lancen objetos.
Igualmente, se procedió al control del colgado de banderas en las graderías. Hubo algunas dificultades con los hinchas rojos de la curva sur, pero finalmente estos guardaron éstas ante el pedido de la Policía Nacional.
De la misma manera, los aficionados de Boca Juniors guardaron las suyas para permitir una correcta visibilidad en las gradas del estadio Félix Capriles.
El control de ingreso de objetos contundentes fue bastante efectivo, aunque algunos hinchas se dieron modos para burlar el control de seguridad.
Al final del encuentro, los efectivos de seguridad se retiraron paulatinamente a medida que el público se dispersó, mientras que los asignados a proteger a los jugadores de ambos elencos custodiaron a estos en su salida del recinto, principalmente a la visita que hoy regresa a Argentina cerca al mediodía.






















