El megapuerto de Chancay modifica paulatinamente las operaciones portuarias con acceso al océano Pacífico, aunque también se anuncian efectos sobre el Atlántico. A cinco meses de su inauguración, pese a que la megaobra no opera al cien por cien, empezó a cobrar tarifas mucho más convenientes que las que piden los servicios portuarios de Chile.