
RAÍCES Y ANTENAS
Nuevamente han resurgido las justificaciones ideológicas, políticas, y económicas del oficialismo para intervenir el Tipnis. Hoy me quiero concentrar en dos argumentos gubernamentales: 1) Somos un país que tiene una superávit ambiental, emitimos pocos gases invernadero y más bien limpiamos el mundo, y 2) el modelo de desarrollo extractivista y rentista llevará bienestar económico y social respetando la madre tierra.
Populismo es una etiqueta polémica y muy compleja de definir, pero es una actitud política fácil de identificar en la práctica.
Los pitucos de la cooperación internacional están llenos de acrónimos en sus informes que suenan a remedios contra la caspa o idiomas galácticos, PeneUde, EfeeMei, pero de vez en cuando aparecen algunas abreviaciones que son simpáticas e interesantes es el caso de los ninis, que son los jóvenes que, entre 15 y 24 años de edad, “ni” estudian, “ni” trabajan.
Con frecuencia y con mucha razón la gente me dice que debemos pasar de la problemática a la solucionática. Del diagnóstico o de la crítica, a la propuesta. Está claro que desde el Estado central hay un déficit de ideas estructural. Hace más de 11 años se repite el mantra de nacionalización de los recursos naturales y se presenta, como algo nuevo, al ya agotado modelo primario exportador, un abuelito económico que por lo menos tiene 500 años.

