
RECUERDOS DEL PRESENTE
Nunca me ha gustado tocar temas por los aniversarios, pero esta vez son demasiados y tengo que sucumbir.
El Che Guevara, en 1967, el 8 de octubre, herido y con un fusil Garant M1, convertido en M2 por él mismo, que no funcionaba, por supuesto, gritó “no me maten, soy el Che”. Final triste para un héroe que había fusilado a cientos de cubanos en La Cabaña. Y había matado a un niño que lo desafió a que lo matara por la espalda, apuesta que el “guerrillero heroico” ganó porque le disparó en la nuca.
Los candidatos del MAS están anunciando que, si llegaran a perder las elecciones, tomarían el poder “en las calles”, lo que anuncia una guerra, porque para lograr ese propósito tendrían que derrotar a la mayoría de los bolivianos.
El anuncio belicista se produce a pocos días de la propuesta hecha por el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, para conformar en el mundo una “coalición global” para enfrentar a China, un país que amenaza a las sociedades democráticas, según sus palabras.
Un informe reproducido por Los Tiempos dice que en México existen, al menos, 40 cárteles del narcotráfico, cada uno de ellos armado con un ejército, que por momentos actúan de manera coordinada y amenazan al ejército mexicano.
Salvador Rangel Mendoza, el obispo de Chilpancingo, capital del estado de Guerrero, tuvo en 2018 un intercambio de mensajes con el Gobierno de Peña Nieto. Dos de sus sacerdotes habían sido asesinados por los narcos porque habían cruzado una invisible frontera entre dos cárteles.

