
DE - LIRIOS
Como el resto de América Latina, la formación social boliviana se asienta en la desigualdad y en la exclusión. Esa matriz buscó ser reformada varias veces y ello sólo se logró parcialmente.

JUAN RICHAR VILLACORTA GUZMÁN

Redacción Central

MARTILLEANDO
El otro día me preguntaron si podría explicar brevemente qué creo que debería hacer el nuevo gobierno para lograr que la economía del país se recupere y crezca.
La pregunta parte de la premisa que la economía boliviana anda mal o por lo menos de capa caída.

ÁGORA REPUBLICANA
Se ha producido una suerte de molestia social por lo que se está denominando “la falta de renunciamiento político”. La convocatoria a la unidad de la oposición, propuesta por el Comité Pro Santa Cruz para hacerle frente al MAS en las elecciones, no produjo el resultado que, ingenuamente, muchos esperaban. Ningún candidato está obligado a hacerlo y sus legítimos derechos políticos, garantizan el respeto a su posición.

TEXTURA VIOLETA
Las últimas semanas de enero han sido particularmente reveladoras del caldo hediondo en que se cocina la política boliviana: se ha registrado transfugio y traición a conveniencia, compromisos al viento y cambios de postura de total sinvergüenzura, delaciones y acusaciones y contraacusaciones, todo dentro de varios partidos que tienen en común el único objetivo de hacer frente al aún poderoso Movimiento al Socialismo (MAS), partido del exiliado Evo Morales, el antiídolo que les aglutina en su contra.

LA LUZ Y EL TÚNEL
La avidez periodística por “pepas” se ha visto satisfecha con las inesperadas candidaturas y vuelcos electorales. En retribución, proliferan los adjetivos sobre “tsunamis” o “patadas al tablero”, para sacudir espásticamente al público, buscando que gruña o babee.
Pero si nos alejamos de los vicios sensacionalistas, encontraremos que las novedades están muy distantes de donde se gesticula y concentra la atención.


