
DE LAS CENIZAS
Este domingo, empezando el mes de septiembre, revivimos una de las mejores tradiciones locales, una que se inició en el año 1999, con la intención de que los llajtamasis y aquellos provenientes de otras geografías puedan abrir un espacio paréntesis entre el caos cotidiano, sobre todo en las horas pico y además puedan ejercer el derecho a respirar un aire limpio, libre de los habituales, lastimosamente habituales, agentes tóxicos que envenenan la atmósfera provenientes del parque automotor, situación que nos ubica entre las ciudades más contaminadas de la región.

BARLAMENTOS
Tanto fuego cruzado entre oficialistas y opositores, que mi magín propone que mediante un concurso de mentirosos no se pierda el tiempo con versiones de unos y otros. El resultado se enviaría a la Comisión del Tribunal Internacional de Derechos de la Naturaleza (TIDN) que, sin dictaminar sobre los atropellos al Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (Tipnis), se mete en entreveros con futuras inspecciones a hidroeléctricas en Rositas o en El Bala-Chepete.

IVÁN CARLOS ARANDIA LEDEZMA

NOTAS DE CAMPO
“Que la urgencia de lo inmediato no nos haga perder de vista lo importante” fueron las palabras de Alejandro Tulio, experto argentino en materia electoral, refiriéndose a la aplicación premeditada de las primarias, señalamiento que hizo en el marco de la participación que tuvo en el seminario sobre la Ley de Organizaciones Políticas, propiciado por el Tribunal Supremo Electoral, el martes 28 de agosto.

#VerdadesSinFiltro
Las próximas seis semanas serán otra prueba de fuego para la democracia boliviana. En ese corto periodo, tendremos que poner a prueba nuestras convicciones más profundas y al mismo tiempo compatibilzarlas con nuestro potente sentido de realidad política.
No va a ser fácil ni será el momento para los puristas, ni menos aún para los que pontifican con aires de superioridad moral, desde la cómoda posición de la inacción política.

SURAZO
Se dice que la Biblioteca de Alejandría fue la más grande del mundo, por lo menos para su tiempo, pero terminó desapareciendo a raíz de los incendios que fueron provocados por las tropas de Julio César, Aureliano y Diocleciano.
No fue la única que corrió esa suerte. La Biblioteca Nacional de Lima fue pasto de las llamas en mayo de 1943 y la de Sarajevo fue quemada exprofeso el 24 de agosto de 1992, en otra noche trágica de San Bartolomé.

DESDE EL FARO

Redacción Central

Gabriel Caero Rodríguez


