
SIN EMBARGO
¿Cómo metes cuatro elefantes en una peta?, pregunta una vieja adivinanza, cuya respuesta sencilla es dos adelante y dos atrás. Además de graciosa, ésta encierra una importante lección para quien hace planes: una secuencia de pasos, por detallados que sean, no bastan para hacer posible lo inalcanzable.

JORGE RICHTER RAMÍREZ

RECUERDOS DEL PRESENTE
Las 250 mil minas antipersonales sembradas en la frontera con Bolivia por el ejército chileno no han sido capaces de frenar el contrabando y ahora proponen levantar un muro, similar al de Donald Trump con México.
Las minas, es cierto, sólo mataron a algunos carabineros chilenos que no habían usado los senderos de los contrabandistas y ahora, si avanzara la idea del muro, propuesta por José Antonio Kast, se deberá evitar que los albañiles pisen las minas.

PLIEGO DE CARGOS

CARTUCHOS DE HARINA
La Revolución Francesa tuvo airados detractores. Contrariamente al dogma moderno que los estigmatizó por reaccionarios, esos críticos poseían agudeza. Por ejemplo, en sus “Consideraciones sobre Francia”, el perverso Joseph de Maistre sostenía que el racionalismo de los filósofos iluministas servía para poco. Como si fuera un temible contemporáneo nuestro, él creía que la respuesta de cómo actúan los humanos está en el reino de lo irracional… y en la violencia.

GONZALO PEÑARANDA TAIDA

LA MADRIGUERA DEL TLACUACHE
No me animo a hacer análisis sobre la guerra en Gaza. No porque no tenga una posición o porque no resienta las atrocidades que desde el 7 de octubre se vienen produciendo. Es sólo que para dar una opinión prudente debería tener un mejor conocimiento de la historia milenaria y la geopolítica ratzeliana (“la lucha por el espacio vital”).
Lo que sí quiero es referirme a ciertos efectos colaterales —pues eso son, pese a que los más dados al protagonismo los sientan como secuelas directas— que ha traído este conflicto.

DESDE LAS REDES
Nicolás Maduro tiene algunas razones para sonreír:
1.- Nadie pudo moverlo del poder desde 2013 hasta ahora (¿se va este año?).

ERRAR ES HUMANO
So sabían los justos y lo suponían los injustos, lo habían vivido los humildes y lo supieron saborear los poderosos, e incluso lo respiraban a diario los litigantes y lo sufrían los abogados: el sistema estaba podrido.
Lo triste era que no se trataba de cualquier sistema, en entredicho estaba nada más y nada menos que el sistema judicial, el garante del sistema de pesos y contrapesos que evitaba la acumulación del poder y que fue fruto de la genialidad de un francés, que allá por el siglo XVIII, supo idear las bases del Estado moderno.

DESDE LA TIERRA
La vida nos da esos regalos. Un padre que no gastaba su salario en latitas de cerveza sino en libros mensuales para cada uno de sus 10 hijos, ayudándolos a viajar por el mundo aferrados a los personajes reales o ficticios, desde Alejandro el Grande hasta la Maga de Rayuela. Los libreros de La Paz lo conocían y aconsejaban.

