
ROBERTO LASERNA

CARLOS FEDERICO VALVERDE BRAVO

MISCELANEA
Los primeros días del mes de diciembre del año pasado, el Poder Ejecutivo, por intermedio del Ministro de Justicia, ante el clamor popular que hizo conocer su desconfianza respecto del actual régimen de administración de justicia, anunció la designación de una Comisión de Notables para encontrar un remedio a ese mal. Poco después fueron posesionados para el ejercicio de su misión los integrantes de esa Comisión, todos ellos con prestigio en diferentes ramas de las ciencias jurídicas.

LA CURVA RECTA
Las noticias sobre el encarcelamiento de la exalcaldesa de Santa Cruz, nos llevan a una situación incómoda respecto de la lucha contra la corrupción. Ninguna persona de bien puede apostar o ser flexible acerca del mal manejo de la cosa pública, y el escándalo en el municipio cruceño es inmenso, por lo que el que el hecho de que se esté poniendo coto a la impunidad, se esté investigando irregularidades que parecieran ser tienen dimensiones elefantiásicas solo podría ser una buena nueva.

PATIO INTERIOR
“En el hueco de la mano solo me quedó/ la forma de una ausencia”, dijo Juan Ramón Jiménez tras haber intentado, en vano, atrapar una mariposa. Leemos ese par de versos que cierran el poema y sentimos, como lo habrá sentido el mismo poeta, que el asunto no queda termina ahí, pues la inminencia defraudada, bien habría de aplicarse más allá. A Juan Ramón, por ejemplo, le sirvió para escribir un poema. Forma, poema, mano, ausencia: no es poco lo que la vagabunda mariposa dejó a su paso.

SIN VUELTAS

ERRAR ES HUMANO
Se hubiese dicho que hace mucho su espíritu estaba carcomido por un descontento que hoy, a tantos años de su primera Nochebuena, aún bullía con fuerza.
No era que el señor Quirquincho detestaba el sentido de la bondad, ni que cargaba un rencor contra aquello que el mundo consideraba bueno, se trataba de un sentimiento más antiguo y profundo, más puro y real: un auténtico odio por la Navidad. “¿Realmente nos debería gustar una fiesta en la que todos están tan preocupados de comprar esto o regalar aquello?”, se cuestionaba.

BUSCANDO LA VERDAD
¿Alguna vez escuchó decir a alguien “¡me hizo sentir como un perro!” o “me sentí como un perro”? ¿Verdad que sí? Pero ¿qué significa sentirse como un perro?
Primeramente, implica para esa persona sentirse mal porque siendo el perro un animal, la propia comparación da para entender esa indeseada situación.

CARLOS F. TORANZOS

POLIS
¿El pensamiento es determinado por la fe o la fe es determinada por el pensamiento? Las dos vías son posibles de transitar. En el primer caso estamos pensando de modo teológico. En el segundo, de modo filosófico. Los que no somos teólogos de profesión, ni tampoco hombres de fe, tendemos a elegir la segunda vía: no pensar de acuerdo al dictado de la fe. No obstante, cuando digo, “pensando de modo filosófico”, no afirmo que ese pensamiento está reservado sólo a los filósofos de profesión.

