
ANNE O. KRUEGER

ARNOLD HAGENS

MARTILLEANDO
No, no hay error en el titular. En dos días pasamos al año nuevo. Pero no al 2021 sino al 2031. El virus Covid-19 ha obligado a la humanidad a dar un salto inmenso al futuro. Un salto de una década.
Si quieres saber qué te deparara el futuro, sin consultar al astrólogo de turno, he aquí la oportunidad, porque, entre otras cosas, la pandemia ha provocado que las estadísticas se disparen y se realicen más reuniones virtuales que hace un quinquenio. He aquí el futuro.

ÁGORA REPUBLICANA
Sea desde la visión occidental de la destrucción de todo para volver a empezar y reconciliarnos con la vida, o desde la filosofía oriental de retornar para perfeccionar y trascender, Nietzsche combina el pasado, el futuro y el instante como parte del tiempo eterno. Este enunciado tiene una aproximación material que nos puede ayudar a explicar lo que estamos viviendo, en el mundo en general y en Bolivia, en particular.

GUIDO ESPINOZA TERÁN

RUBÉN CAMACHO GUZMÁN

MARCELO OSTRIA TRIGO

JORGE MÁRQUEZ OSTRIA

ALIAS ÁGATHA
El año 2020 ha sido considerablemente intenso en su trayecto. Sin embargo, considero que hay cuatro elementos clave que marcaron este periodo para el devenir social: (1) la necesidad de fortalecer las políticas y los sistemas de salud; (2) la demanda por sociedades más inclusivas; (3) la importancia del arte y las expresiones culturales para trabajar el tejido social; (4) la vocación democrática para proyectar el futuro.

VUELTA
El 22 de enero de 2006, Evo Morales juró –es un decir– a la presidencia de la todavía república, con una agenda muy nutrida, en su mayor parte heredada de los conflictos de octubre de 2003 o impuesta por una realidad que no aguantaba más con el orden de las cosas. Pero sobre todo, lo que marcaría la diferencia entonces era el origen étnico del nuevo mandatario. Un indio en el poder fue una ruptura más que significativa y para muchos esperanzadora, aunque la fuerza de la seducción se desvaneciera con el tiempo.

