
FERNANDO BERRÍOS AYALA

DESDE LA TRINCHERA
El viajero del tiempo ha cargado cosas buenas y malas en su alforja, más malas que buenas. Desde la esquina más próxima vemos agitarse frenéticamente un pañuelo blanco. En unos días más, el año 20 ya irá a “formar entre los muertos”, como dice un poeta en Brindis del Bohemio. Y es natural, claro está. Sería peor la perennidad en todo. Las cosas buenas siempre son efímeras y pasajeras; sólo las malas pronto retornan, otra vez.

ANNE O. KRUEGER

ARNOLD HAGENS

MARTILLEANDO
No, no hay error en el titular. En dos días pasamos al año nuevo. Pero no al 2021 sino al 2031. El virus Covid-19 ha obligado a la humanidad a dar un salto inmenso al futuro. Un salto de una década.
Si quieres saber qué te deparara el futuro, sin consultar al astrólogo de turno, he aquí la oportunidad, porque, entre otras cosas, la pandemia ha provocado que las estadísticas se disparen y se realicen más reuniones virtuales que hace un quinquenio. He aquí el futuro.

ÁGORA REPUBLICANA
Sea desde la visión occidental de la destrucción de todo para volver a empezar y reconciliarnos con la vida, o desde la filosofía oriental de retornar para perfeccionar y trascender, Nietzsche combina el pasado, el futuro y el instante como parte del tiempo eterno. Este enunciado tiene una aproximación material que nos puede ayudar a explicar lo que estamos viviendo, en el mundo en general y en Bolivia, en particular.

GUIDO ESPINOZA TERÁN

RUBÉN CAMACHO GUZMÁN

MARCELO OSTRIA TRIGO


