Turbión derriba 10 casas y cobra la vida de una niña
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Una mazamorra que arrastró el río Punkuruna desplomó 10 casas, anegó una treintena de viviendas y cobró la vida de una bebita de año y medio anoche cuando un rebalse de barro sorprendió a las poblaciones de Montenegro y Villa Punkuruna (kilómetro 23 de la carretera a Oruro), del municipio de Sipe Sipe.
La niña Joseline Vera pereció cuando el barro inundó su casa y la separó de los brazos de su madre, quien recuerda haber luchado contra el agua para salvar a su hija. Sin embargo, el caudal se la arrebató y sólo volvió a verla cuando los grupos de rescate de la Policía y el SAR-Bolivia rescataron el cuerpo, ya sin vida, dos horas después del desastre.
Nada hacía presagiar la tragedia. El día había transcurrido tranquilo, sin sobresaltos, apenas con una llovizna. El ruido embravecido del turbión fue lo único que alertó a las familias que dormían cuando el lodo mezclado con piedras, arbustos y basura se desbordó unos 200 metros sobre el camino hasta invadir las precarias viviendas de adobe, calamina, madera y ladrillo.
"El agua derrumbó todo, las paredes. Hemos tenido que salir. Nuestras casas están llenas de barro. Estábamos durmiendo y el agua nos sorprendió. Hemos salido a pedir ayuda", contó Wilma Bautista (19), que sobrevivió al desastre junto con sus tres hermanos.
La joven relataba lo ocurrido aún consternada por la pérdida de sus enseres valiosos: una refrigeradora, una garrafa, ropero y ropa. La mayoría de los habitantes perdió sus escasas pertenencias, alimento y animales de corral como ovejas y cerdos, informó el dirigente de Villa Punkuruna, Mario Tenorio López.
Los damnificados pasaron la noche en vigilia debido a que, aunque el río disminuyó su caudal, conservó la suficiente furia para socavar las franjas de contención y amenazar con arrasar el puente, construido sobre la carretera al Oruro y La Paz, cerca del retén de Suticollo.
Aún después de la media noche, la gente carecía de abrigo y de un lugar seguro para descansar. El aluvión también dañó una conexión de fibra óptica de servicio de Internet y telefonía nacional de las empresas Axel y Entel, según el equipo técnico que trabajaba en la zona.
Los equipos de rescate de Bomberos, SAR-Bolivia y SAR-FAB suspendieron la búsqueda de víctimas anoche, pero no descartan que haya más fallecidos. Anunciaron retomar hoy las tareas de rastrillaje y atención a los damnificados.
CIERRAN CAMINO
El desastre obligó a cerrar la carretera a Oruro y La Paz a la altura del kilómetro 23 por dos horas, debido a que existía el riesgo de una nueva mazamorra y de que el puente del lugar se desplome.
Al cierre del camino, se sumaron los derrumbes en los kilómetros 30 (zona de Cayacayani y 90 (población de Pongo), según el reporte del supervisor de la Policía, Ramiro Antezana.
Unos 50 vehículos debieron hacer una pausa en su trayecto y luego continuar con precaución hacia el occidente.
Los damnificados atribuyen la mazamorra a las lluvias registradas en Combuyo, una zona alta del municipio de Sipe Sipe. También reclamaron por la falta de atención, pues en varias ocasiones pidieron muros de contención a la Alcaldía de Sipe Sipe y la Prefectura.
Los equipos de rescate trabajaron por más de tres horas y planean trabajar en la búsqueda de víctimas, ya que una madre reportó la desaparición de dos niños. Aún se desconocen las acciones de Defensa Civil y la Prefectura en la reconstrucción de las casas dañadas.


























