Pasos paceños en la moda boliviana
Se le atribuye ser la ciudad maravilla, ser fría, ser conocida por el lago más alto del mundo, por acunar a la cultura tiahuanacota, por su red de teleféricos y por tantas otras maravillas más. Aunque la creatividad nazca en la mente de cualquier persona de cualquier lugar, hablaremos de La Paz por haber estado de aniversario el mes pasado.
Para comenzar, se hace preciso recordar a la diseñadora paceña Daisy Urquiola de Wende, que nos ha dejado en junio, a sus 95 años. Allanó el camino para las diferentes generaciones de diseñadores bolivianos mostrando en pasarelas internacionales el nombre de Bolivia. Su legado fue enaltecer su región y su país, a través de sus creaciones como fue su trabajo en la versatilidad del poncho, inicialmente masculino. Imaginó una propuesta de forma triangular, en los años 60, destacando las fibras naturales de los camélidos. Asimismo, le confirió un lugar especial al tocuyo, un tejido olvidado. Vistió a Lydia Gueiler en su investidura y entregó dos de sus creaciones a Nancy Reagan y a Rosalynn Carter. Su trabajo como pionera de la moda en Bolivia quedará archivado por siempre.
Y si de innovación y originalidad se trata, el diseñador paceño Cucho Arce de la marca PVA, sigue dando sorpresas con su investigación y desarrollo del cuero vegano. En un mundo que busca propuestas respetuosas con el medioambiente y la biodiversidad, las opciones verdes son más que bienvenidas. Después de haber presentado su bomber de cuero vegetal en una alfombra verde en los premios Billboard-Bolivia en 2022, lanzó una serie de accesorios con este noble material en base al té. Al mismo tiempo, busca apoyar nuevos emprendimientos a través de cursos, seminarios, talleres y suministrando dicha materia prima, el cuero de kombucha.
Hablando de cursos y talleres, la diseñadora paceña Fátima Molina, a la cabeza de la plataforma Diseñarte Bolivia, apoya a autores emergentes de todo el país a través de conferencias, conversatorios y talleres con invitados nacionales e internacionales. A través de este laboratorio de diseño de autor y moda, acompaña a jóvenes talentos a cristalizar sus creaciones en las pasarelas que organiza Diseñarte. Otra rama es el taller de Moda en Miniatura para hacer ropa de muñecas dirigido a la niñez, bajo dos modalidades, presencial y en línea. Con ese valioso concepto, ella incursiona a los pequeños en el mundo creativo de textiles, texturas, formas y colores.
Aunque el invierno se esté yendo, La Paz siempre resguarda un frescor para el cual están presentes “abrigos que abrazan” tal cual transmite el diseñador paceño John M. Pacheco en su colección cápsula de 2025. Su taller siempre tendrá las puertas abiertas de par en par para diseñar y confeccionar prendas de corte sartorial a medida. Si bien su colección ha sido trabajada en paño, su marca homónima utliza como materia prima fibras naturales, como la alpaca. Por su parte, deseoso de compartir su saber hacer imparte una formación de patronaje sartorial femenino desglosado también en módulos para todo aquel que desee descubrir el apasionante mundo de la moda.
La Paz siempre será dador de materias primas tan nobles como las que ha ido trabajando la diseñadora paceña Beatriz Canedo Patiño, llamada “la reina de la alpaca”. Su marca BCP Alpaga Designs S.R.L. se ha hecho conocer internacionalmente. Del mismo modo, se ha reconocido en diferentes pasarelas la vestimenta tradicional paceña: la pollera larga, el bombín y la mantilla con sus flecos. La Paz, así como sus otras hermanas ciudades, tiene ene orígenes de inspiración y creatividad…así como la música se inspira de la geografía, el clima, las tradiciones, los sentimientos, los valores, los paisajes, la naturaleza, etc., la moda también lo hace. La Paz con su Valle de la Luna, bautizada así por Neil Armstrong, nos recuerda que La Paz puede ser admirada desde cualquier pasarela en el mundo.



























