Rinconcitos de café en Cochabamba
Explorar y aprender sobre el mundo del café parece no tener fin y más aún si se considera la calidad de los granos bolivianos, cuya reputación crece cada vez más internacionalmente. Si bien hay varias cafeterías que tuestan su propio café, OH! visitó tres espacios que, en dimensiones pequeñas y cálidas, cuentan particulares historias y pusieron en escena propuestas innovadoras y muy diferentes entre sí. Don Café, Elévate Coffee Bolivia y La Cafettera son rinconcitos que encantan, acogen y sorprenden, en la zona norte de la ciudad. Son emprendimientos en los que los socios pusieron alma, vida y corazón para dar al café el lugar que merece.
DON CAFÉ, EL SABOR DE LA PRODUCCIÓN PROPIA
Don Café abrió sus puertas hace tres meses bajo la visión de tres emprendedores de distintos rubros: Enrique Guzmán, ingeniero agrónomo, quien trabaja en el rubro del café hace más de 20 años; Federico Álvarez, especialista en publicidad y marketing, y el empresario Jorge Lazarte.
Don Café sirve su propio café, el cual proviene de granos correspondientes a la variedad arábica, la más cultivada en el mundo, una bebida equilibrada y aromática, conocida también como café gourmet. El origen de producción es en la provincia Caranavi, en los Yungas (La Paz). Guzmán explica que afamados expertos destacan de los granos de café producidos en las zonas altas que son un producto de alta calidad gracias al equilibrio climático que existe en la zona. Además, resaltan cualidades como la acidez, el sabor y el aroma.
Cuando el café verde oro es sometido a un proceso de tueste (suave o fuerte), se obtiene la materia prima para servir un buen café. “El tueste es fundamental para destacar todas las cualidades que debe tener el café servido en taza”, resalta Guzmán y agrega que ofrecen a los clientes más exigentes un delicado equilibrio de acidez, cuerpo, aroma y sabor. Además de exquisitas variedades de café, también sirven pastelería, pizzas y paninis, entre otras delicias.
Sobre el concepto del espacio, Álvarez explica que quisieron reflejar una imagen artesanal, retro y estética varonil por tratarse de un café. Sin embargo, resalta que el 80 por ciento de su público es femenino.
El cuidado de medio ambiente también se ve reflejado en el servicio, ya que utilizan bombillas ecológicas y no usan envases plásticos. El diseño del espacio estuvo a cargo de Andrés Iriarte y la decoración, del artista Salvador Vargas. Don Café está ubicado en el pasaje La Tablada.
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ELÉVATE COFFEE BOLIVIA, GRANOS Y TOSTADO DE ESPECIALIDAD
“Nuestra misión es elevar la cultura cafetera boliviana, el espíritu humano y nuestra comunidad de manera auténtica y real”, dice Veruschka Stevens, quien junto su esposo, Cliff, abrieron hace menos de un año Elévate Coffee Bolivia, un rinconcito que se presenta como tres emprendimientos en uno: una tostaduría de especialidad (tuestan y venden sus granos), una cafetería de especialidad enfocada exclusivamente al café y un centro educativo, ya que los sábados dan cursos de barismo y cata.
Veruschka cuenta que años atrás, en Estados Unidos, quedó sorprendida al ver un café de su propio país (Bolivia) clasificado entre los productos de élite (entre 80 y 100 por ciento de calidad). Cuando en Bolivia se sirve mayormente el café convencional.
La taza de café más exquisita que ambos probaron hizo que un interés casual pase a ser una pasión: crear una tostaduría de café de especialidad boliviano en Cochabamba, introduciendo uno de los mejores cafés del mundo a su propio país de origen.
Veruschka resalta que en Elévate sólo trabajan con granos crudos (verdes) de especialidad, de 83 puntos para arriba y que hayan pasado por la evaluación científica completa (efectuada por ellos o cateadores certificados) que certifiquen su calidad como de “especialidad”. Sus procesos de tostado no entran en categoría tradicionales del mercado boliviano como el americano, europeo o italiano, pues recalca que realizan un “tostado de especialidad”. La emprendedora comenta que trabajan con una tostadora eléctrica marca Stronghold, hecha en Corea del Sur, la cual es una (de sólo dos marcas) de las tostadoras eléctricas reconocidas como tostadoras de “especialidad”. “Somos la primera cafetería de especialidad en Latinoamérica que tiene este equipo”, destaca.
El barismo también es de “especialidad”. “Todos nuestros cafés presurizados (espressos) son preparados con una máquina de espresso marca La Marzocco, una de las cuatro mejores marcas en el mundo, hecha exclusivamente para nosotros en Florencia (Italia)”, apunta la experta. Para destilados manuales, trabajan con calderas eléctricas Fellow, conos V60, Aeropress, Chemex y Delter. “Somos la primera cafetería en ofrecer el método Delter en Sudamérica”, agrega.
Entre las opciones del menú, resalta la sección de “Cateo”, la emprendedora explica que ésta permite a los clientes degustar diferentes granos de especialidad al mismo tiempo o probar un mismo grano pero preparado de diferentes formas. Elévate Coffe está ubicado en la avenida Pando, a pasos de La Recoleta.
“Elévate es un lugar en el cual todo visitante tiene la garantía de ser recibido con todo el respeto y cariño que se merece”, dice Verushka. La pareja americano-boliviana es políglota: hablan inglés, alemán y perfeccionarán el italiano y francés para hablar con la misma facilidad que el español. Este rinconcito fue diseñado, decorado y equipado por ellos mismos, un reflejo de sus culturas buscando que sea, sobre todo, auténtico.
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LA CAFETTERA, PASTELERÍA BOUTIQUE PARA MARIDAR
La Cafettera nació hace cuatro años y medio en Cochabamba como emprendimiento de las hermanas Andrea y Cecilia Vía. La idea principal fue la de servir pasteles que mariden con las bebidas. Ambas unieron esfuerzos volcaron sus aficiones en distintos estudios para dar vida a este espacio. Cecilia estudió en la Escuela de Cocina Mausi Sebess en Buenos Aires (Argentina), Andrea estudió para ser café barista experto en Le Cordon Bleu en Lima (Perú).
Andrea explica que el café que ofertan es orgánico y que la materia prima es seleccionada comestible y sin pesticidas. También realizan sus propios blends (mezclas). La experta señala que el perfil de su taza es bastante ácido, de cuerpo medio y dulzón, por ende, su tueste es ligero y diferente al del expreso italiano, por ejemplo. “Es lo que aprecian en los cafés de altura”, destaca.
Los granos de La Cafettera provienen de los Yungas y los tuestan en La Paz. También muestran en el menú cosechas ganadoras como la Kantutani, apoyando así a productos nacionales. Andrea comenta también que trabajan con métodos de filtrado.
Resalta también de este espacio las bebidas de creación, como son el café frío con jugo de naranja y expreso y el “Morena mía”, una versión del arroz con leche con doble expreso. Además sirven infusiones para el bienestar, ya sean energéticas o relajantes, las cuales no son café.
Otro aspecto importante de La Cafettera es que tiene características de pastelería boutique. Los productos que tienen son frescos y de calidad. No tienen un menú específico, sino más bien uno del día. Las masitas que hornean van con cualquier café. El detalle que suma puntos extra a este rinconcito es que atienden las socias, quienes también capacitan a baristas. La Cafettera está ubicado en la calle Aniceto Padilla casi Potosí.
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