Tras más de tres horas de diálogo en la sede de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en La Paz, el Gobierno nacional y representantes del sector privado suscribieron ayer siete acuerdos destinados a facilitar la importación y comercialización de diésel y gasolinas. El objetivo: garantizar el abastecimiento de combustibles en el país ante una demanda en aumento.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, manifestó ayer que el Gobierno está abierto a evaluar cómo “optimizar” el uso de los energéticos en el país “sin golpear a la economía popular”. Hizo estas declaraciones después de que se le consultó su postura sobre focalizar la subvención a los combustibles para reducir el gasto económico del país.