El primer ministro de Perú, Alberto Otárola, anunció este jueves que el Gobierno acordó levantar el estado de emergencia en el departamento de Lima ante la tendencia a la baja de las protestas antigubernamentales, pero amplió la medida en la provincia de Ica y en algunas carreteras de la red vial nacional.
Desde distintos puntos del país avanzan hacia la capital para continuar con la ola de movilizaciones iniciadas tras la destitución del presidente Pedro Castillo, el 7 de diciembre del año pasado.
Una nueva movilización antigubernamental en el centro histórico de Lima congregó ayer a miles de peruanos que exigieron la renuncia de la presidenta Dina Boluarte en otra jornada de protestas que, por primera vez, transcurrió de forma pacífica de principio a fin en la capital.
La presidenta de Perú, Dina Boluarte, declaró ayer que espera a los manifestantes que han anunciado que se desplazarán a la capital para “la toma de Lima” esta semana con el fin de dialogar sobre sus agendas, al tiempo que rechazó que sus líderes los lleven a las marchas de protesta y “a la muerte”.
Las protestas contra el Gobierno de Dina Boluarte llegaron a la capital, Lima, mientras que en Cuzco un grupo de manifestantes asaltó instalaciones de una mina de cobre e intentó ocupar el aeropuerto.