Las fuerzas de seguridad argentinas cargaron ayer contra los manifestantes al inicio de la marcha convocada por los jubilados, a la que se sumaron aficionados del fútbol, sindicatos y agrupaciones progresistas.
La policía china desplegó sofisticadas herramientas de vigilancia, incluyendo programas de reconocimiento facial y rastreo de teléfonos, para localizar a los manifestantes implicados en las recientes protestas y sofocar una histórica ola de ira.