Incremento de actividad comercial en las calles
En vísperas del Año Nuevo, ayer los principales centros comerciales de Cochabamba registraron una inusual actividad económica desde tempranas horas de la mañana.
Asimismo, el flujo de viajeros desde y hacia el departamento cochabambino se incrementó sustancialmente en horas de la mañana.
Los centros comerciales que están ubicados a lo largo de las calles 25 de Mayo, Esteban Arce y de las avenidas San Martín y Aroma se abarrotaron de cientos de personas que llegaron hasta ese lugar con la finalidad de comprar insumos para despedir el año viejo.
Decenas de comerciantes se apostaron en lugares no permitidos por la Alcaldía Municipal para vender diversos productos.
El personal de la Alcaldía Municipal que se encarga de controlar que los comerciantes no invadan las calzadas de las calles “brillaron por su ausencia”, por lo cual los vendedores comercializaron sus productos tanto en calzadas como en las aceras.
Este hecho produjo un insoportable embotellamiento vehicular en varias calles que circundan las calles de la cancha San Antonio, Calatayud y en el mercado 25 de Mayo.
En la final de la calle Esteban Arce, los comerciantes se apostaron en ambas vías de la calle dejando solamente un pequeño espacio para el flujo de los automóviles públicos y privados que circulaban por esa ruta.
Los vehículos debieron esperar hasta 30 minutos para salir de ese atolladero.
Lamentablemente no había personal de Tránsito que ponga orden en ese caos vehicular.
En pocas horas, este sector se convirtió en un verdadero “mercado persa” porque se comercializaba ropa, zapatos, fruta, comida, refrescos, helados, telas, aparatos electrodomésticos, juguetes, ropa interior para damas y varones, discos compactos, entre otros.
Asimismo, se vendió todo tipo de bebidas alcohólicas para matizar las diversas actividades festivas por el Año Nuevo.
Mientras tanto, en la calle 25 de Mayo la situación era similar. En este punto de la ciudad se comercializó todo lo relacionado con el cotillón, globos, petardos, bebidas alcohólicas y otros productos indispensables para la fiesta de fin de año.
Por su parte, la terminal de ómnibuses de Cochabamba en horas de la mañana también vivió una jornada bastante activa, puesto que cientos de personas llegaban a esta ciudad y otros esperaban la salida de los buses con destino al oriente u occidente del país.
Un reducido grupo de policías controló la salida de los buses de la terminal.
Personal de Tránsito recomendó a los conductores conducir con prudencia en estos días festivos.
A medida que pasaban las horas la afluencia de viajeros fue reduciendo considerablemente.
A partir de las 16:00 la presencia de personas que viajaban al interior del departamento fue mínima.




















