EBC “no tocará” los molles de Pucara
Ante la defensa de 17 molles realizada por una vecina, Cira Shutt Mogro, y el colectivo No a la Tala en la zona de Pucara, donde se construye un tramo de pavimento rígido de la doble vía hacia Santiváñez, la empresa boliviana Estratégica Boliviana de Construcción y Conservación de Infraestructura Civil (EBC), que ejecuta los trabajos, aseguró que “no tocará” los árboles protegidos por la Ley 1278.
La EBC realiza el pavimento rígido de 4,5 kilómetros en el tramo puente Tamborada y cruce Villa Israel con una inversión de 56,6 millones de bolivianos.
La empresa inició los trabajos desde el 28 de septiembre y, a la fecha, ejecutó el 80 por ciento del camino con el movimiento de tierras. Desde la ABC, aseguraron que “no talaron ningún árbol” y menos los molles.
Con melancolía, Shutt contó que la zona, considerada “agrícola”, tenía varios árboles; pero fueron sacrificados desde hace varios años para abrir la nueva vía. “A su paso han sacado decenas de decenas de árboles. No me opongo a un camino, es a la tala de todo”, señaló.
De acuerdo al diseño del proyecto, realizado por la firma “BIA Consultores Multidisciplinarios”, los 17 molles de 10 metros de altura y 80 años de vida serían afectados, debido a que la vía contempla un ancho de 22,34 metros y dos para las aceras.
Sin embargo, debido a que los molles están protegidos, la empresa estatal “esquivará” a todos los que encuentre a su paso para continuar la obra.
Tras conocer la noticia, uno de los integrantes del colectivo No a la Tala, José Andrés Jordán, aseguro que están en alerta a fin de movilizarse y ejercer la defensa de los árboles ante cualquier amenaza.
“No creemos que se van a respetar los árboles. Se hizo todas las denuncias, hemos ido a todas las instancias y nos estamos abocando a la ley del molle que es la defensa de este árbol”, indicó.
Por su parte, Shutt dijo que continuará defendiendo sus molles “hasta donde pueda” y promoverá la plantación de esta especie en la zona.
“Lo que más quiero yo es que se pongan árboles en la mitad del camino en vez de cemento”, dijo.
A diferencia de Shutt, varios vecinos manifestaron su deseo de contar con un camino aunque lamentaron la tala de sus árboles. “Nosotros queremos camino y asfalto”, señaló otra vecina de Pucara, Hilaria Pinto.
El molle está protegido por la Ley 1278 de 1991, como una especie representantiva de los valles del país. Aún resta elaborar su reglamentación.
CAE SANTA RITA EN LA COLÓN
Una Buganvilla o Santa Rita, de más de 18 años, se cayó ayer junto al tronco de un árbol seco sobre el que se encontraba trepada. El mismo se encontraba con la raíz podrida, por lo que el viento provocó que se desplome, informó el gerente de la Empresa Municipal de Áreas Verdes y Recreación Alternativa (Emvra), Gonzalo Ontiveros.
“La Buganvilla es una planta trepadora que encontró el tronco de este árbol muerto junto a ella. Sin embargo, la putrefacción de su raíz provocó su caída. Ya lo levantamos y limpiamos para plantar un Toborochi mañana (por hoy) en su reemplazo”, agregó Ontiveros.
El gerente explicó que los árboles pueden tardar varios años en morir hasta que la raíz se pudre por completo. Otro árbol tendría las mismas características en la plaza Colón. Se esperará al retiro de los foquitos navideños para sacar el árbol y colocar otro en su lugar.
INCREMENTAN CAMPAÑAS
En la última semana, las campañas de forestación realizadas por particulares plantaron miles de árboles. El domingo, 400 personas entre trabajadores de Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) estudiantes de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y comunarios plantaron 2.300 árboles de diferentes especies en 2,5 hectáreas en la comunidad de Linku Pata, ubicada en el Tunari. La zona sufrió un incendio de magnitud en meses pasados.
Aclaración
En la edición del 19 de diciembre, en la nota titulada “400 voluntarios plantan 2.300 árboles en el Parque Nacional Tunari”, este medio informó que el colectivo No a la Tala de Árboles realizó la forestación de la avenida Beijín. Aclaramos que fueron la Comunidad Semilla junto al grupo IFMSA, familias y vecinos quienes realizaron la reforestación en la jardinera central.
No así el colectivo No a la tala de árboles.

























