Seis tipos de mosquitos afectan a gente de Alalay
La gente que vive cerca de la laguna Alalay, al sudeste de la ciudad, primero soportó el desastre ambiental el año pasado, la aparición de cianobacterias, malos olores y ahora debe lidiar con la proliferación de seis tipos de mosquitos, el más común de ellos llamado culex, según los estudios de entomología de la Escuela Técnica de Salud.
“La situación ya es insoportable, a eso de las seis de la tarde aparecen como nubes los mosquitos, uno no puede estar parado tranquilo. Tenemos que quemar los maples de huevo para botar a los zancudos de nuestros cuartos, pero no se van y aparecen más”, comentó una vecina, Shirley Ibáñez.
Los pobladores recordaron que siempre había mosquitos, pero éstos sólo salían de la laguna cuando llovía y hacía calor. Sin embargo, en los últimos tres meses, los vecinos se han visto seriamente afectados por el aumento de zancudos que ingresan hasta sus viviendas.
“En la tarde, cuando se prenden los focos, se ve todo lleno de mosquitos e ingresan a las casas. Cada noche hacemos humear maples de huevo para que se salgan de los cuartos. Es muy raro ver a los zancudos, pensé que por el frío ya no aparecerían, pero ahora se han entrado a nuestras casas. Antes aguantábamos el olor y ahora nos invaden estos bichos”, comentó la vendedora de un kiosco.
Los vecinos expresaron que otro aspecto que opaca la laguna es la basura que rebalsa de los contenedores, que están en la jardinera central en la calle 16 de Julio casi Circuito Bolivia.
Añadieron que gran parte de la basura proviene de los mercados que botan cáscaras.
También preocupa la inseguridad que generan los inhaladores de clefa que se han apostado en una rotonda a limpiar vidrios. Sin embargo, algunos asaltan a los estudiantes y viajeros que están cerca a la parada de buses al Chapare.
La contaminación atmosférica, atribuida en gran parte a la gran cantidad de vehículos que circulan por la avenida Circuito Bolivia, es otra de las preocupaciones de los vecinos.
“Temprano por la mañana es muy difícil respirar, nosotros que estamos en el cerro vemos un humo plomo que cubre la laguna. Con un poco de viento, la tierra y ese humo va directo a nuestras casas, también hay momentos que la laguna huele muy mal y con el humo afecta a los niños”, comentó un vecino, José.
RECOMIENDAN ASUMIR MEDIDAS DOMICILIARIAS
Alrededor del área de influencia de la laguna Alalay existen más de 20 Organizaciones Territoriales de Base (OTB) que desde marzo de 2016 comenzaron a sufrir con mayor fuerza las consecuencias de la contaminación de la laguna, que está en proceso de recuperación y a la espera de que se concrete el plan integral.
Primero, fueron los malos olores por el lodo que se formó en varios sectores de la laguna, luego, la proliferación de cianobacterias tóxicas. Y ahora son los mosquitos, se estima que hay seis especies, la más común llamada culex; pero ninguna representa un riesgo epidemiológico.
El entomólogo de la Escuela Técnica de Salud, Roberto Rodríguez, explicó que una causa para la proliferación de mosquitos es la desaparición de los controles biológicos, como los peces que se alimentaban de las larvas de estos insectos, pero al desaparecer de la laguna, favorecen la aparición de estos insectos.
Recomendó a la población asumir medidas domiciliarias como el colocado de malla milimétrica en las ventanas y puertas, además del uso de ropa protegida y mosquiteros para evitar la picadura de los mosquitos.

























