Aumenta necesidad de proteger sitios naturales
Ante las tendencias globales y locales de expansión urbana, Cochabamba se dirige hacia la desertificación si no se revierte la pérdida de espacios naturales.
“En los próximos 50 años vamos a tener un clima más caliente, más seco y vamos alterar el ciclo del agua”, explicó la docente de la carrera de Biología y del Centro de Biodiversidad y Genética de la UMSS, Jennifer Cahill.
A partir de su experiencia en la creación de Áreas de Protección Municipal (APM) en Aiquile con Lagarpampa y Mollepampa, y en Pasorapa, considera que en el futuro “habrá necesidad de resguardar más áreas”.
Recordó que los municipios tienen los instrumentos legales para hacerlo, pero las propuestas tienen que venir de los ciudadanos. Y las universidades pueden apoyar en la parte científica.
Contó que en Lagarpampa y Mollepampa el trabajo comenzó en 2005 y la zonificación se hizo en dos años para establecer las áreas de conservación estricta, moderada, tradicional y sostenible. Lo que se conserva son bosques de soto, vilca, algarrobos, tipa y mara valluna. De esa forma se mantiene el hábitat de la paraba frente roja (Ara rubrogenys), una especie endémica que sólo se halla en este lugar.
“A la gente le decimos que tiene que cuidar todo, los bosques, agua y fauna”, declaró. Explicó que si los bosques se ven afectados, la paraba se verá forzada a ir a los cultivos de maní y maíz, donde se convierte en una plaga.
La participación de los pobladores fue determinante para la declaratoria de APM, porque cuando se planteó la idea, la subcentral campesina ya había emitido una resolución para proteger los bosques por el aumento de la caza. Luego se involucró a la Alcaldía y en 2009 se reconoció el valor hídrico y de hábitat de especies endémicas.
Después se comenzó a trabajar en el plan de manejo que incide en la educación ambiental, la forestación y el uso sostenible.
Cahill explicó que es posible proteger espacios como la laguna de Coña Coña aún con el patinódromo, porque existe el instrumento legal y la decisión de los ciudadanos que conocen que las lagunas generan humedad, un microclima y nos ofrecen un paisaje natural. Lo mismo se puede replicar en otras lagunas.
En Cochabamba existen 13 Áreas de Protección Municipal, entre ellas la laguna Alalay, de importancia hídrica y paisajística, creada por ordenanza 567/89; la reserva natural de vida silvestre municipal de Tiquipaya, que se creó por ordenanza 49/2005.
Se suma el área municipal de manejo Taco Loma en Arbieto. Asimismo, Kaluyo, considerado un bosque nativo y resguardado por la normativa 31/2007. El bosque de Algarrobos de Tiataco está protegido por la ordenanza 31/2008. Se incluye en Parque Metropolitano de Quillacollo y Colcapirhua de 57 hectáreas amparado en la ordenanza 25/2003. Incachaca en Colomi que se halla protegida por la Ley 2410/2003 y la ordenanza 25/2003.
También Cotapachi en Quillacollo. En Capinota se halla la reserva de Pokotaika. A esta lista se suma la Reserva de Inmovilización del Chapare, en Puerto Villarroel. También se encuentra el Parque Municipal Machía, Lagarpampa y Pasorapa.
EXISTEN INSTRUMENTOS LEGALES
La Ley de Medio Ambiente establece la necesidad de proteger espacios geográficos que albergan valores especiales de biodiversidad, paisajísticos y culturales. Define las características de un área protegida, provee seguridad jurídica al declararlas “patrimonio del Estado y de interés público y social”. Además habilita a los municipios para realizar la administración.
La Ley de Municipalidades 2028 establece como potestad de los municipios preservar el medio ambiente. La Constitución Política del Estado establece, en su artículo 302, como competencia exclusiva del nivel municipal la administración de las APM en coordinación con los pueblos indígena originario campesinos cuando corresponda.
Fuente: Ley de Medio Ambiente, Ley de Municipalidades y Ciclo Conferencias Áreas Protegidas
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